martes, 21 de marzo de 2017

IN MEMORIAM. HASTA SIEMPRE, MADRE GLORIA. NUNCA TE OLVIDAREMOS.

La Madre Gloria ha dejado una huella imborrable en muchas vidas.
Todos los valores franciscanos que se enseñan en nuestros escuelas, están personificados en ella: sencillez, cercanía, ayuda desinteresada.
Fue, es y será un ejemplo para todos  de entrega, de discreción, de trabajo, de disponibilidad total.


Sus peques de tres años fueron cuidados con mimo y dulzura por ella. Les enseñó a estar tranquilos, a no gritar, y lo hacían porque lo veían en ella.
Estar a su lado nos daba paz, serenidad. Qué fácil era hacerla reír! Qué fácil era emocionarla! En verdad, qué fácil era todo con ella!

Un día le pregunté: Madre Gloria, no te vas a jubilar nunca? Y me contestó: Yo soy inmensamente feliz con dos cosas: ayudar y estar con los niños. Lo haré cuando El Señor me llame a su lado. Y desde allí,  estamos seguros, seguirá trabajando para sembrar de paz y amor nuestros corazones. 

Ourense 4 – 03 – 2017


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