sábado, 11 de marzo de 2017

OFRÉCELE A DIOS TU ESFUERZO


El tiempo de Cuaresma es un tiempo de gracia y conversión que Dios nos concede. Son 40 días que podemos hacer muy productivos para nuestra vida espiritual y crecimiento interior.Trata de conducir nuestro corazón y nuestra vida hacia el Señor.  La conversión es emprender un nuevo camino bajo la misericordia de Dios, y sin dejar de ser uno mismo.
Tiempo para ofrecerle a Dios , y pedirle que nos de un corazón semejante al suyo.
1.    Busca la paz en las discusiones de familia: Aprender que no siempre el que más hiere al otro más razón tiene. Debo acostumbrarme a la armonía, a ver al otro tan imperfecto como yo. Buscar la paz en cada discusión es más importante que tener siempre la razón.
2.   ¿Recuerdas cómo es mirar a una persona a los ojos? Encontrarte con alguien no significa estar en el mismo espacio físico que ella, implica interesarte en su vida, buscar conocerla, entrar en contacto con su realidad y comprometerte con ella.
3.    No seas grosero… con nadie: Llegó tarde la comida, no hizo las cosas como yo quería, el señor del banco no me trató bien, y el tráfico es un completo desastre… No es lo peor del mundo, recupera la paz y recuerda ¿qué haría Jesús en mi lugar?
5.    Cada día acepta un defecto que tienes y agradece a Dios por él: Tus defectos también son parte de ti mismo, te han hecho reencontrarte con Dios e incluso ayudado a comprender a otros y apoyarlos. Perdónate y acepta quien eres, Dios lo hizo ya. Comprender que no eres perfecto es el primer paso para ser mejor. Ser santo significa buscar la perfección, pero en el amor.

6.    Di sí cada vez que te pidan compartir algo: Si se te hace difícil prestar o compartir algo porque sientes que tus cosas son muy preciadas como para que alguien más las utilice o las disfrute, esta es una gran oportunidad para empezar a desapegarte de lo material y ganar en generosidad.
7.    Escribe en una lista algo por lo que estés agradecido: ¿Si te levantaras mañana sólo con lo que agradeciste hoy? Pon atención: no te falta nada.

8.  Visita a tus familiares enfermos o solos: Puede que ya no les hables tanto o puede que no sean tus mejores compañeros, pero ellos siempre van a necesitar un poco de ti. Pide a Dios que te ayude a tener el tiempo y la paciencia y recuerda que la limosna no solo es material, Dios te invita a donar tu tiempo y amor.

Participa con tu comentario...

Publicar un comentario