jueves, 3 de agosto de 2017

EL MARAVILLOSO PLAN DE DIOS


Además de tener una historia personal y familiar, en nuestra condición de cristianos e hijos de Dios poseemos una historia común que a menudo olvidamos. Si bien sabemos que por el bautismo somos hermanos, el ajetreo cotidiano nos aparta de una verdad contundente: en la historia de salvación todos tenemos un único origen y destino.

La canción
Poderoso Es del joven cantautor católico Richard Martínez es una vibrante alabanza a ritmo de rock que nos motiva a tener presente el maravilloso plan de salvación de Dios en nuestras vidas.

El tema surgió como fruto de la oración continua que hizo Richard y que luego se manifestó como un regalo del cielo durante un curso de Biblia sobre la historia de salvación en la comunidad católica “Minuto de Dios” en Medellín, Colombia.

En la visión futurista del video, una nave llega a la tierra en búsqueda del libro de la salvación en el año 2077. Las condiciones de vida de la tierra se han deteriorado debido al calentamiento global y el descuido de nuestra sociedad consumista. Las imágenes del futuro se intercalan con escenas de la banda que interpreta la canción en un lugar seco y sin vegetación.

Luego de aterrizar, la tripulante sale fuera la nave. La falta de oxígeno en la tierra es evidente. Ella envía una sonda dron para iniciar la búsqueda del libro. De imprevisto es atacada por los habitantes de la tierra con proyectiles de destrucción. La tripulante huye corriendo. Después de caminar mucho y hacer un gran esfuerzo, descubre el libro enviando una luz de bengala para ser rescatada.

En paralelo con las imágenes, el texto y las frases iniciales de la canción están tomadas de versículos del Génesis (Gen 2, 15) y los Salmos (Sal 24 1-2). Cuanto existe en la tierra, incluidas montañas y ríos, pertenecen a Dios.

En las siguientes frases el cantautor hace referencia a la liberación del pueblo de Israel, la división de aguas del Mar Rojo (Ex 14, 21) y a la elección de David, el menor de sus hermanos, para vencer a Goliat (1 Sam 17). Con esas citas del antiguo testamento el joven cantautor quiere mostrar que Dios estuvo siempre por encima de cualquier fuerza y poder humano.

En el estribillo de la canción, el cantante y su banda repiten varias veces cuán poderoso es el Señor porque en cada cosa ha demostrado su inmenso y extraordinario poder. Los versos posteriores al coro y a la sección instrumental hacen mención: al nacimiento del hijo de Dios de una virgen (Mt 1); a varios milagros de Jesús (resucitar un muerto, sanar enfermos y expulsar demonios); y finalmente a su muerte y resurrección.

Muriendo en la cruz, Jesucristo libró la última batalla para salvarnos del pecado y mostrarnos con su resurrección que hay vida después de la muerte. Cada persona enfrenta sus propias batallas que solo pueden ser ganadas en unión a Dios y al amor por el cual se hicieron todas las cosas.

Contrastando las dos historias del video, vemos que los seres humanos equivocadamente creemos ser los dueños del mundo. Dios nos ha concedido la tarea de ser simples administradores de su maravillosa creación tal como dice el capítulo 2 del libro de Génesis.

La tierra es la casa común donde cohabitamos junto con millones de otros seres vivos. Y por tanto, tenemos la responsabilidad de preservar y conservar otras formas de vida y todas las cosas que Dios ha puesto en nuestro planeta. Muy por el contrario, tal como va el mundo de hoy parece que la humanidad ha escogido una actitud de egoísmo y destrucción, contraria al plan de salvación.

Sin duda, los mensajes que Richard Martínez son tan poderosos como el título de su canción. Dios ha hecho todas las cosas con inmenso amor. De Él partió todo origen de vida desde el inicio de la creación y hacia Él debemos regresar.

No debemos dudar que Dios tiene plan de amor para conducir a su pueblo a través de todos los tiempos. El Señor está presente en nuestras vidas y gana las batallas necesarias para que podamos alcanzar la liberación de la esclavitud y muerte (pecado). Con la vida y muerte de su hijo Jesús, Dios nos muestra el camino y destino para alcanzar la vida en abundancia.

Al mismo tiempo, es necesario alabar y reconocer en sus maravillas que el Señor “poderoso es”. El cuidar la casa común protegiendo el planeta y dando amor a quienes nos rodean es una tarea fundamental para cada uno de nosotros, tal cual Dios nos ha mostrado desde el principio de la historia de la salvación.
Fabián E. J. Aguirre Nava. Aleteia

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