"¡QUE CALLEN LAS ARMAS!"
DESEOS DE PAZ DESDE UCRANIA
MUJERES EN EL VATICANO
SÍNODO DE 2023
SLIDARIDAD Y ACCIÓN FRENTE AL VOLCÁN DE PALMA
COMPROMISO DE LA IGLESIA CON EL MUNDO RURAL
POR LA PAZ EN AFGANISTÁN
SEMANA LAUDATO SI
Con el lema “Sabemos que las cosas pueden cambiar”, llega la Semana Laudato si’ 2021, a la que se suma Manos Unidas para promover cambios, conversión y esperanza.
El 16 de mayo de 2020, el Papa Francisco y el Dicasterio para el Servicio y Desarrollo Humano integral presentaron la Semana Laudato si’ y el subsiguiente Año Especial de Aniversario de la Laudato si’ para celebrar el quinto aniversario de la encíclica.
Aprovechando el éxito de la edición 2020, esta nueva edición servirá para mostrar cuánto han cambiado las cosas para bien. Será, además, un momento para reflexionar sobre lo que la pandemia de la Covid-19 nos ha enseñado y preparar el futuro con esperanza.
En los últimos seis años, la Iglesia y los católicos de todo el mundo han hecho importantes progresos en su camino de conversión ecológica. Sabemos que queda mucho por hacer, pero nos alegramos y celebramos todo lo que ha ocurrido hasta ahora.
En Manos Unidas hemos aceptado la invitación que nos hace el Papa, y nos sumamos a esta celebración. Estaremos «presentes» en esta semana al formar parte del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, así como por nuestra pertenencia a Enlázate por la Justicia (la plataforma española en la que participamos junto con otras organizaciones católicas de cooperación) y a CIDSE (la alianza europea y norteamericana de organizaciones católicas de desarrollo).
Un variado elenco para celebrar e inspirar
La Semana Laudato Si’ 2021 contará con un variado elenco de líderes católicos de todo el mundo, así como con oradores y autores de renombre mundial.
A través de diálogos en vivo, la celebración de 10 días destacará el gran progreso que los católicos han hecho al llevar Laudato Si’ a la vida e inspirará a los fieles de todo el mundo a planificar nuevas acciones con miras a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad (COP15), la 26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) y a la próxima década.
El papa Francisco invita a todos los católicos a participar en esta gozosa celebración, que coincide con el sexto aniversario (24 de mayo) de la fecha en que terminó de escribir la encíclica.
El tema de la semana es «porque sabemos que las cosas pueden cambiar» (Laudato si’ 13), y los diálogos y eventos de la semana sembrarán esa esperanza en todo el mundo.
¿Cómo funcionará?
La Semana Laudato si’ será una semana de celebración, acción y testimonio. Replicando el exitoso formato de la edición 2020, el programa tendrá dos ramas: la parte oficial y los eventos paralelos descentralizados.
Programa oficial: Todos los eventos serán traducidos simultáneamente al inglés, español, italiano, portugués, polaco y francés.
Eventos paralelos: Al igual que en ediciones anteriores de la LSW, se ofrecerá una plataforma en línea y recursos para facilitar la participación de socios e instituciones clave.
La inscripción en los eventos, tanto oficiales como paralelos, podrá realizarse en este enlace: https://laudatosiweek.org/es/events-es/
La Semana Laudato si’ 2021 está patrocinada por el Dicasterio Vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y facilitada por el Movimiento Católico Mundial por el Clima en colaboración con RENOVA+, Caritas Internationalis, CIDSE, la Unión Internacional de Superiores Generales, la Unión de Superiores Generales, la Compañía de Jesús, la Oficina General para la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación de la Orden de los Frailes Franciscanos, y en asociación con docenas de socios católicos, como Manos Unidas.
Manos Unidas
UNA ECONOMÍA AL SERVICIO DEL SER HUMANO
ESCUELAS SEE TRANSFORMAN EN HOSPISTALES PARA PACIENTES DE COVID
Archidiócesis india pone a disposición de cada hospital una escuela para crear un centro de atención post-Covid
DAR DE COMER A NIÑOS Y JÓVENES A 4.000 METROS DE ALTURA
El altiplano boliviano, una localidad situada entre los 3.800 y 4.000 metros sobre el nivel del mar. Es ahí, como parte de la Diócesis de El Alto, que se encuentra la comunidad de Pacobamba, una zona necesitada de salud, educación y alimentación.
La pandemia del coronavirus ha agravado las carencias en esa zona del altiplano, algo que se hace latente en la falta de trabajo, por ejemplo. Es por esto que, este 19 de abril, se inauguró el comedor de Pacobamba con el fin de atender a 120 niños y jóvenes estudiantes del colegio San José. Una zona donde los estudiantes en muchos casos tienen que recorrer en algunos casos hasta tres horas para llegar al lugar.
“Vamos Adelante”
Detrás de esta iniciativa se encuentra la Asociación “Nayrar Sarapxañani” (Vamos Adelante), vinculada a la diócesis de El Alto. La encargada de ofrecer los detalles de cómo se llevan adelante las diversas medidas en el comedor fue su directora, Flora Silva Castillo. En diálogo con Iglesia Viva contó sobre la realidad de esta comunidad del altiplano y los desafíos que implica.
Si bien la asociación se desempeña en varias áreas, en este caso lo que aparece con énfasis es aquello de llenar de nutrición estos lugares cargados de menores que viven en la altura y en comunidades alejadas.
Al mismo tiempo, se recuerda que el comedor es financiado gracias al aporte de la institución “Amigos en Marcha”. Como dato complementario, recuerda también Iglesia Viva, debido a la pandemia este comedor también se caracteriza por las “carpas solares” que permitirán dotar de verduras al comedor. No obstante, el involucramiento de la comunidad es tal que también llegarán donaciones de alimentos como papas, chuño (papa deshidratada típica del altiplano), entre otros.
Servir y ser feliz
Por último, una vez más el testimonio de Flora Silva, quien además de estar encima de este programa tan importante en los más alto del Sudamérica, se caracterizar por ofrecer un testimonio de servicio que la llena de felicidad. Flora es madre de familia, tiene tres hijos. Es de origen aimara y también ha pasado por diversas necesidades.
“Siempre que veo a una mujer de pollera, a una mujer que tiene una familia numerosa, me hace recordar mi infancia. Por eso mi carisma ha crecido para poder ayudar a la misma gente, me gustaría que muchos amigos puedan tomar la misma iniciativa y sentir la felicidad que uno siente cuando hace este trabajo”, expresa a Iglesia Viva esta mujer desde el altiplano boliviano, quien tampoco se cansa se seguir solicitando donaciones para seguir garantizando alimentos a los estudiantes.
Aleteia











