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"¡QUE CALLEN LAS ARMAS!"

                                                                                                                            Mujer escuchando al Santo Padre

Una vez más el Papa Francisco pidió, a la hora del rezo del Ángelus dominical, que los poderosos detengan las armas y pongan fin a la guerra actualmente en curso en territorio ucraniano tras los ataques de Rusia que iniciaron el pasado 24 de febrero.

El Papa renovó una vez más su incansable llamamiento por la paz ante la guerra que se está desarrollando en territorio ucraniano desde los ataques iniciados por Rusia, el pasado el 24 de febrero.

"En estos días nos hemos conmocionado por algo trágico: la guerra. Una y otra vez hemos rezado para que no se tome este camino. Y no dejamos de hablar; al contrario, rogamos a Dios con más intensidad", dijo Francisco.

Asimismo, el Papa nos recuerda que todos nos unamos en oración  u por la paz en Ucrania: "que estemos cerca del sufrimiento del pueblo ucraniano, para sentir que todos somos hermanos y para implorar a Dios el fin de la guerra".

Por otra parte, el Santo Padre indicó que, quien hace la guerra se olvida de la humanidad:

"No parte del pueblo, no mira la vida concreta de las personas, sino que antepone a todo, los intereses partidistas y el poder. Se confía a la lógica diabólica y perversa de las armas, que es la más alejada de la voluntad de Dios. Y se aleja de la gente común, que quiere la paz; y que en todos los conflictos -la gente común- es la verdadera víctima, que paga en su propia piel las locuras de la guerra".

Dios está con los que hacen la paz

Por ello, Francisco dedicó un pensamiento especial a los ancianos que en este momento buscan refugio y a las madres que huyen con sus hijos:

"Son hermanos y hermanas para los que es urgente abrir corredores humanitarios y que deben ser acogidos", aseveró.

Finalmente, con el corazón roto por lo que está ocurriendo en Ucrania y sin olvidar las guerras en otras partes del mundo, como Yemen, Siria, Etiopía; el Papa pidió nuevamente por la paz:

"¡Que callen las armas! Dios está con los que hacen la paz, no con los que usan la violencia. Porque quienes aman la paz, como dice la Constitución italiana, repudian la guerra como instrumento de agresión contra la libertad de otros pueblos y como medio de solución de las controversias internacionales", concluyó.

Vatican News













DESEOS DE PAZ DESDE UCRANIA

"Intentamos vivir cada día con la mayor normalidad posible, sin caer en el pánico. El pueblo ucraniano es muy fuerte y ya está acostumbrado a estos aires de conflicto", explica para Vatican News la misionera María Mayo que vive en Ucrania y gestiona junto a otras misioneras españolas, el centro infantil "Casa de los Niños".

Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para disolver la tensión entre Rusia y Ucrania con el fin de evitar que se reactive entre ellos un conflicto político y territorial que dura ya más de ocho años (con sus fases intermitentes); en un pequeño centro ecuménico de Kiev llamado "Casa de los Niños", varias misioneras españolas trabajan sin descanso cuidando con amor y entrega a unos 140 niños ucranianos (el número se ha reducido a causa de la pandemia) en edades comprendidas entre los 3 y los 16 años.
Vivir sin caer en el pánico, la gente quiere paz

En Vatican News hablamos con una de ellas, la Hermana María Mayo, misionera de la congregación de Santo Domingo, quien lleva 10 años en este país y nos cuenta que no abandonarán estas tierras a pesar de las noticias que hablan de guerra:

"Intentamos vivir cada día con la mayor normalidad posible, sin caer en el pánico. El pueblo ucraniano es muy fuerte y ya está acostumbrado a estos aires de conflicto", explica la religiosa haciendo hincapie en que lo que más desean es vivir en paz.
La misión de ciudar y educar a los más pequeños

Las Hermanas dominicas llegaron a Ucrania en 1997, seis años después de que este país se separara de la URSS (Unión Soviética) siguiendo la petición de Timothy Radcliffe (fraile que en aquel entonces era el Maestro de la Orden) de llevar el carisma propio de esta congregación religiosa al territorio ucraniano y continuar con la labor de evangelización, haciendo especial hincapié en la promoción y educación de la mujer a través de la escuela.

Pero en esa época, debido a la situación del país, era imposible fundar una escuela católica, por lo tanto crearon un centro ecuménico dedicado al cuidado y a la educación de niños y niñas, que son los que más sufren las consecuencias de lacras sociales como el alcoholismo, el maltrato y la pobreza.

"En este centro infantil seguimos el desarrollo del niño de una manera personalizada, tratando la relación de estos pequeños con sus familias. Los recibimos cuando llegan de la escuela y los cuidamos hasta que sus padres vienen a buscarlos, sin importar sin son católicos, ortodoxos, judíos, musulmanes o no creyentes, porque aquí lo que cuenta es el amor y los valores humanos", afirma María Mayo.

El pueblo ucraniano no pierde la esperanza

Con la ayuda de voluntarias y monitoras (muchas de ellas también asistieron a este centro infantil) las Hermanas realizan con los pequeños actividades, cursos de formación en valores bíblicos, charlas, clases de español y juegos, a la vez que organizan obras de teatro para que aprendan, a través de la representación creativa de historias, cuentos o canciones.

"Cuando compartimos desde el corazón, siempre se busca lo bueno", añade la Hermana María.

Se trata en definitiva, de continuar con la vida, seguir adelante con la misión de la Iglesia en medio de un país donde reina la inestabilidad y la incertidumbre. Un lugar con muchos problemas y desafíos sociales a los que hacer frente, pero también un pueblo con una gran historia de lucha y esperanza que no se rinde ante la adversidad.


La oración del Papa por la paz en Ucrania

Finalmente preguntamos a la religiosa española qué significado tienen para las misioneras que están en Ucrania, y para la gente en general, las palabras de aliento que llegan del Papa Francisco pidiendo oración por la paz, como ocurrió el pasado domingo 13 de febrero a la hora del rezo del ángelus dominical:

"El mensaje del Papa, no sólo este domingo, sino cada vez que pide rezar por Ucrania u ofrecer ayuno por este país, llega muy al fondo del corazón de las personas. Los padres de los niños de nuestro centro siempre lo agradecen y se emocionan al pensar que el Papa pide por ellos, porque es la Iglesia la que está cerca del pueblo", asevera María Mayo, señalando que pese a las alarmas de guerra, ella y sus Hermanas respiran aires de esperanza, fruto de la fe que sienten por Cristo:

"Como tenemos entre 71, 75 y 81 años nos presentaron la situación aconsejándonos que nos fuéramos de Ucrania por nuestra seguridad, pero nosotras hemos hecho un discernimiento. En realidad estamos aquí por Dios, por acompañar y por vivir su Palabra encarnada que nos ama a todos y especialmente, en los momentos de dificultad. Después de rezar, vimos claramente que no tenemos porqué irnos y así lo comunicamos a la embajadora. Nos quedamos en las manos de Dios que son las mejores", concluye nuestra entrevistada.

Vatican News 



MUJERES EN EL VATICANO

El otro día me topé con el siguiente titular: «El papa Francisco nombra por primera vez a una mujer 'número dos' del Vaticano». Desplegué la noticia y me encontré que esta mujer de 52 años a la que se refiere ostentará el cargo de secretaria general de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Seguí leyendo el artículo y descubrí otras mujeres en el Vaticano: seis laicas en el Consejo de Economía; y dos Premios Nobel de Ciencias (una de Química y la otra de Física) para la Pontificia Academia de las Ciencias, cuya vicecoordinación también ostenta una mujer. ¡Qué alegría me entró! Y eso que sé que son muy pocas, que aún queda camino, y que existe el temor de que estos pequeños pasos puedan pararse algún día, o incluso retroceder. Pero un brote verde de esperanza se sembró en mí. «Vamos recuperando el sitio», pensé. Sí, recuperando. Porque creo, en lo más profundo de mi corazón, que así también lo quiso el Señor siempre. No sé, quizás estoy siendo muy arriesgada; quizás me esté extralimitando o estoy siendo muy atrevida. Pero…

¿…Acaso no había mujeres en el grupo de discípulos de Jesús? Mujeres que, como María Magdalena, le asistían y cuidaban, a él y al resto. Y que fueron testigos de cada predicación, cada milagro, cada gesto y conversación de Jesús, sintiendo en sus corazones que algo les ardía; deseando, probablemente, salir a todas partes a anunciar aquella buena noticia que ellas descubrían en la intimidad de la amistad.
¿Acaso no fue por María, por su 'sí' entregado y sencillo, por quien llegó Jesús al mundo? Dios buscó una mujer para que le ayudara a hacer realidad su sueño: habitar entre nosotros, descubrirnos la maravilla de su amor y las posibilidades de nuestra humanidad. Una mujer fue la elegida.
¿Y no quedaron al pie de la cruz mujeres? Mujeres que decidieron desoír el miedo de aquel momento y plantarse allí abajo, a acompañar al Señor hasta su último aliento.
¿Y no fue una mujer la primera en ver a Jesús resucitado?
Pienso en tantas mujeres de la Biblia: en Débora y sus profecías; en Ana, la madre de Samuel, que tanto ansiaba tener un hijo; en la viuda que ayudó al profeta Elías; en Rut y su fidelidad hacia su suegra Noemí; en Sara y su risa incrédula ante la promesa de un hijo; en Marta y María, y sus distintas maneras de estar junto al Señor; en Prócula, la mujer de Pilato, que intuyó quizás lo que no supo (o no se atrevió) a ver su marido… Tantas mujeres que tanto me recuerdan a muchas mujeres de hoy en día, cercanas y lejanas, todas tan familiares para mí.
Cuando recuerdo el Génesis, y su forma de contar «el comienzo de todo» a través del precioso relato de la creación, vuelvo a encontrarme con un Dios que cree culminada su obra con la creación del ser humano. «Hombre y mujer los creó». Y a ambos les encomendó la misma misión: «Creced, multiplicaos... poblad la Tierra». A ambos.
Sí, queda camino. Habrá que andarlo. Con fe, con perseverancia, con un diálogo constructivo y no colmado de reproches. Con firmeza, y con ternura. La misma con la que María acunaría cada noche a su niño Jesús.

 

SÍNODO DE 2023

El Sínodo de los Obispos es un organismo consultivo creado por Pablo VI en el marco del Concilio Vaticano II, para pedir a obispos de todo el mundo que participen en el gobierno de la Iglesia, aconsejando al Papa sobre asuntos de interés para la Iglesia universal.

En el año 2023, el Sínodo de los Obispos se reunirá en su XVI Asamblea General Ordinaria, para tratar el tema ‘Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión’, a convocatoria del papa Francisco.

Se introduce una novedad: el Sínodo de 2023 no solo es la Asamblea de octubre de 2023, ese evento donde participan el Papa y los obispos, sino que es todo un proceso que involucra, además, al conjunto de los bautizados (sacerdotes, religiosos, laicos, hombres, mujeres, jóvenes, adultos…).

3. Por qué se habla de ‘Sínodo 2021-2023’

En algunos sitios se habla de ‘Sínodo 2021-2023’ porque los trabajos preparatorios de la Asamblea comienzan en 2021, y el Papa quiere que toda la Iglesia universal participe en ellos, para lo cual ha diseñado un itinerario especial.

La Asamblea de 2023 será la tercera fase del Sínodo, donde tomarán parte entre 200 y 250 padres sinodales. Antes, en 2021 y 2022, se celebrarán las fases de preparación donde habrán participado millones de personas.

Así, el Sínodo 2021-2023 no solo es la Asamblea de octubre de 2023, ese evento donde participan el Papa y los obispos, sino que es todo un proceso que involucra, además, al conjunto del Pueblo de Dios.

4. Cuál es el objetivo del Sínodo de 2023

Al convocar esta reunión del Sínodo, el papa Francisco quiere que toda la Iglesia reflexione sobre la sinodalidad, un tema que él considera que es decisivo para la vida y la misión de la Iglesia.

Cuando se conmemoraron los 50 años de la institución del Sínodo de los Obispos, se celebró un acto en Roma. El papa Francisco pronunció un discurso donde señaló: “El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio. Lo que el Señor nos pide, en cierto sentido, ya está todo contenido en la palabra ‘Sínodo’. Caminar juntos –laicos, pastores, Obispo de Roma– es un concepto fácil de expresar con palabras, pero no es tan fácil ponerlo en práctica”.

Y añadió: “Estoy convencido de que, en una Iglesia sinodal, también el ejercicio del primado petrino podrá recibir mayor luz. El Papa no está, por sí mismo, por encima de la Iglesia; sino dentro de ella como bautizado entre los bautizados y dentro del Colegio episcopal como obispo entre los obispos, llamado a la vez –como Sucesor del apóstol Pedro– a guiar a la Iglesia de Roma”.

5. Qué tiene de novedoso el Sínodo de 2023

El papa Francisco ha diseñado un itinerario sinodal que supone una modalidad inédita para preparar el camino hacia la Asamblea de 2023, tanto por sus fases como por la implicación que pide a todos los bautizados.

El objetivo es la escucha real y garantizar que todos los creyentes pueden participar de alguna manera en el proceso sinodal.

Lo cierto es que en 2014 y 2015, el Vaticano envió un cuestionario a las Iglesias locales para que participaran en los dos Sínodos que se dedicaron a la familia. Pero en esta ocasión se aplicará una metodología que garantiza que esa consulta sea real y efectiva.

El camino sinodal se articulará en tres fases:
Fase diocesana: octubre 2021-abril 2022.
Fase continental: septiembre 2022-marzo 2023.
Fase de la Iglesia universal: octubre 2023.

6. Por qué hay dos Instrumentum laboris del Sínodo de 2023

En el Sínodo de 2023 hay dos Instrumentum laboris que resultan de consultar a las Iglesias locales (fase diocesana) y a las Iglesias a nivel continentes o regiones (fase continental).

Los dos Instrumentum laboris los elabora la Secretaría General Permanente del Sínodo: el primero estará publicado en septiembre de 2022 y el segundo se publicará en junio de 2023, y los dos textos se enviarán a los padres sinodales antes de la Asamblea de octubre de 2023.

Ambos textos servirán para iniciar las discusiones de los miembros participantes y focalizar sus trabajos.

7. Qué documentos se han publicado hasta ahora

El 7 de septiembre de 2021, la Secretaría General del Sínodo publicó el Documento Preparatorio (lo que hasta ahora se conocía como Lineamenta) acompañado por un Vademécum (un manual “para la escucha y el discernimiento) y un cuestionario. El objetivo de esta documentación es proporcionar una metodología y facilitar la consulta y la participación de todos los creyentes en el ámbito de la Iglesia local.

El Documento Preparatorio se ha enviado a todas las diócesis, Conferencias Episcopales, dicasterios de la Curia romana, Unión de Superiores Generales, Unión de Superioras Mayores, otras uniones y federaciones de Vida Consagrada, movimientos internacionales de laicos, Universidades y Facultades de Teología.

Religión Digital


SLIDARIDAD Y ACCIÓN FRENTE AL VOLCÁN DE PALMA


El secretario general de la CEE, Mons. Argüello ha expresado, en nombre de todos los obispos españoles su solidaridad con los habitantes de Palma, isla que en los últimos días, vive con preocupación e incertidumbre la erupción de uno de sus volcanes.

El Secretario General y portavoz de la CEE, Mons. Luis Argüello, se ha detenido, especialmente, en los difíciles momentos que atraviesa la población de la isla de la Palma que, desde el día 19 de septiembre, se ha visto asolada por la erupción del volcán de cumbre vieja.

Además del apoyo expresado en la Nota final que han realizado los obispos de la Comisión Permanente, Mons. Arguello ha afirmado que este tipo de acontecimientos “nos convoca a una humildad existencial ante la fuerza de la naturaleza” y a centrarnos en el “cuidado de lo esencia. Hechos así nos hacen ver lo ridículas que son nuestras disputas” y ha querido lanzar un mensaje de esperanza recordando que “estos acontecimientos nos hacen reconocer nuestra fragilidad y también nos hacen caer en la cuenta de lo que podemos construir juntos”.

La cruz que vimos derrumbarse adquiere un significado singular

El portavoz de los obispos ha calificado de “misterio” la realidad de “este volcán que genera y destruye; que es el origen de esas islas y que, al mismo tiempo, está causando tanto dolor. Esa cruz que vimos derrumbarse cuando caía el templo entero de un barrio adquiere un significado singular porque la luz del misterio pascual que une la muerte y la vida aparece como una humilde propuesta de sentido y trabajo solidario que en la iglesia queremos vivir y ofrecer”.

Asimismo, en la rueda de prensa se han compartido unas notas sobre la labor que Cáritas diocesana de Tenerife, está realizando, desde el día de la erupción, con el fin de paliar las terribles consecuencias que esta erupción está teniendo para cientos de familias.

Concretamente, los principales problemas que se están viviendo y que afectan a la pérdida de la vivienda de muchas familias. Además de la oferta de acogida de particulares, Cáritas ha ayudado a habilitar espacios parroquiales para acoger a personas evacuadas. El propio Obispado ha puesto a disposición dos viviendas para esta acogida y siguen recibiendo llamadas de particulares dispuestos a ceder viviendas para estas personas.

La solidaridad también se ha notado en la llegada de ropa y suministros básicos, así como en la recaudación de más de 350.000€ para ayudar en esta dramática situación.

Omnes

COMPROMISO DE LA IGLESIA CON EL MUNDO RURAL


A la Iglesia le interesa y trabaja cada día por la España vaciada. Con la idea de estudiar el fenómeno y buscar soluciones, la Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural dedicó el año pasado su jornada anual de estudio e información Patrimonio Cultural de la Iglesia y Marco Legislativo Estatal y Autonómico, al patrimonio cultural de la Iglesia en la España vaciada.

La despoblación es un problema realmente urgente en España, tanto en el ámbito social, económico, político e incluso religioso. El envejecimiento de la población y su dispersión por numerosos pueblos mientras la poca gente joven emigra afecta a la organización de las diócesis y a que los pocos sacerdotes disponibles tengan que atender grandes extensiones y numerosas localidades.
El trabajo de los obispos españoles en los últimos años

Durante estos últimos años han sido varios los obispos españoles que se han pronunciado respecto al problema de la España vaciada. En 2019, Mons. Manuel Herrero, obispo de Palencia, lamentaba “la gran pérdida que para el futuro supone esta situación, porque en los habitantes de esta España vacía y vaciada hay muchas potencialidades, muchos valores que aportar al bien común”.

Los obispos de las seis diócesis aragonesas publicaron en 2019 una carta pastoral conjunta, titulada 'La Iglesia en Aragón al servicio del mundo rural. Nazaret era un pueblo pequeño', que abordaba el problema de la despoblación y su incidencia en la vida de la Iglesia, el primer documento de estas características que se elaboraba en España.

El compromiso de la Iglesia con el mundo rural

“Una de las pobrezas entre nosotros es “la otra Zaragoza”, la de los pueblos pequeños y la de las zonas despobladas, en lo que se llama hoy la España vaciada, que afecta también a Aragón. Queremos como Iglesia dar una respuesta, y ser presencia significativa en el mundo rural", afirmaba el entonces arzobispo de Zaragoza, Vicente Jiménez Zamora. En Aragón hay 300 sacerdotes rurales y algunos de ellos tienen a su cargo hasta 28 municipios. El arzobispo emérito de Zaragoza comentaba en aquel entonces que en la CE E "hay preocupación por como evangelizar y dar esperanza a las pequeñas comunidades, pero lo rural es distinto en Castilla, Galicia o Aragón".

El compromiso de la Iglesia con el mundo rural es innegable. Las cifras lo confirman: de las más de 23.000 parroquias que hay en España, un total de 11.377 están en poblaciones rurales. Una atención que mantienen pensando a nuevas fórmulas de organización como las unidades pastorales, potenciando el trabajo en equipo y otorgando más responsabilidad a los laicos.

Cope






POR LA PAZ EN AFGANISTÁN

A la hora del rezo del Ángelus, el Papa Francisco pidió a los cristianos que se solidaricen con los civiles de este país, especialmente con las mujeres y los niños, víctimas de la violencia y los atentados de los últimos días. Además el Santo Padre alentó a "seguir asistiendo a los necesitados y rezar para que el diálogo y la solidaridad conduzcan a una convivencia pacífica y fraternal".

Este domingo 29 de agosto, tras rezar la oración mariana del Ángelus acompañado de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa lanzó un contundente llamamiento por la paz en Afganistán, pidiendo ayuno y oración.

"Sigo la situación en Afganistán con gran preocupación, y comparto el sufrimiento de quienes lloran por las personas que perdieron la vida en los atentados suicidas del pasado jueves, y de quienes buscan ayuda y protección", dijo Francisco.

En este contexto, el Santo Padre encomendó a los fallecidos "a la misericordia de Dios Todopoderoso" y dio gracias a quienes trabajan "para ayudar a las personas que han sido tan probadas, especialmente las mujeres y los niños".

Asimismo, el Pontífice pidió a todos que sigan ayudando a los necesitados y que recen para que el diálogo y la solidaridad lleven a la instauración de una convivencia pacífica y fraterna que ofrezca esperanza para el futuro del país:

“En momentos históricos como este no podemos permanecer indiferentes, la historia de la Iglesia nos lo enseña. Como cristianos, esta situación nos compromete. Por eso hago un llamamiento a todos para que intensifiquen la oración y el ayuno. Oración y ayuno, oración y penitencia. Ahora es el momento de hacerlo. Hablo en serio: intensificar la oración y practicar el ayuno, pidiendo al Señor misericordia y perdón”

El Santo Padre tiene presente el sufrimiento del pueblo afgano, especialmente en el actual momento de crisis que está atravesando.

Vaticano- NEWS

 

SEMANA LAUDATO SI


Con el lema “Sabemos que las cosas pueden cambiar”, llega la Semana Laudato si’ 2021, a la que se suma Manos Unidas para promover cambios, conversión y esperanza.

El 16 de mayo de 2020, el Papa Francisco y el Dicasterio para el Servicio y Desarrollo Humano integral presentaron la Semana Laudato si’ y el subsiguiente Año Especial de Aniversario de la Laudato si’ para celebrar el quinto aniversario de la encíclica.

Aprovechando el éxito de la edición 2020, esta nueva edición servirá para mostrar cuánto han cambiado las cosas para bien. Será, además, un momento para reflexionar sobre lo que la pandemia de la Covid-19 nos ha enseñado y preparar el futuro con esperanza.

En los últimos seis años, la Iglesia y los católicos de todo el mundo han hecho importantes progresos en su camino de conversión ecológica. Sabemos que queda mucho por hacer, pero nos alegramos y celebramos todo lo que ha ocurrido hasta ahora.

En Manos Unidas hemos aceptado la invitación que nos hace el Papa, y nos sumamos a esta celebración. Estaremos «presentes» en esta semana al formar parte del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, así como por nuestra pertenencia a Enlázate por la Justicia  (la plataforma española en la que participamos junto con otras organizaciones católicas de cooperación) y a CIDSE (la alianza europea y norteamericana de organizaciones católicas de desarrollo).

Un variado elenco para celebrar e inspirar

La Semana Laudato Si’ 2021 contará con un variado elenco de líderes católicos de todo el mundo, así como con oradores y autores de renombre mundial.

A través de diálogos en vivo, la celebración de 10 días destacará el gran progreso que los católicos han hecho al llevar Laudato Si’ a la vida e inspirará a los fieles de todo el mundo a planificar nuevas acciones con miras a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad (COP15), la 26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) y a la próxima década.

El papa Francisco invita a todos los católicos a participar en esta gozosa celebración, que coincide con el sexto aniversario (24 de mayo) de la fecha en que terminó de escribir la encíclica.

El tema de la semana es «porque sabemos que las cosas pueden cambiar» (Laudato si’ 13), y los diálogos y eventos de la semana sembrarán esa esperanza en todo el mundo.

¿Cómo funcionará?

La Semana Laudato si’ será una semana de celebración, acción y testimonio. Replicando el exitoso formato de la edición 2020, el programa tendrá dos ramas: la parte oficial y los eventos paralelos descentralizados.

Programa oficial: Todos los eventos serán traducidos simultáneamente al inglés, español, italiano, portugués, polaco y francés.

Eventos paralelos: Al igual que en ediciones anteriores de la LSW, se ofrecerá una plataforma en línea y recursos para facilitar la participación de socios e instituciones clave.

La inscripción en los eventos, tanto oficiales como paralelos, podrá realizarse en este enlace: https://laudatosiweek.org/es/events-es/

La Semana Laudato si’ 2021 está patrocinada por el Dicasterio Vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y facilitada por el Movimiento Católico Mundial por el Clima en colaboración con RENOVA+, Caritas Internationalis, CIDSE, la Unión Internacional de Superiores Generales, la Unión de Superiores Generales, la Compañía de Jesús, la Oficina General para la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación de la Orden de los Frailes Franciscanos, y en asociación con docenas de socios católicos, como Manos Unidas.

Manos Unidas

UNA ECONOMÍA AL SERVICIO DEL SER HUMANO


Monseñor Fabio Henao explica qué buscaba la reforma tributaria, cuáles eran sus fortalezas y debilidades:

La reforma tributaria buscaba hacer frente a la difícil situación financiera del país y su alto nivel de endeudamiento, a raíz de la crisis financiera causada por el impacto de la pandemia del Covid-19 sin embargo, esa reforma tributaria tocaba aspectos muy sensibles para la clase media que ya está muy golpeada financieramente y para los sectores muy pobres al ampliar la base de recaudo del impuesto al valor agregado IVA.

Monseñor Henao señaló que algunos académicos y otros sectores de la sociedad consideraban “que la aplicación de esta reforma tributaria no aliviaría si no agravaría la situación de los sectores más necesitados”.

Descontento acumulado y necesidad de cambios estructurales

A la pregunta sobre por qué la reacción fuerte de la sociedad contra la reforma, monseñor Henao señaló varias causas posibles: en primer lugar, “había una situación de descontento social represada desde antes de la pandemia. justamente en finales del año 2019 e inicios del año 2020 se habían dado grandes manifestaciones en Colombia reclamando mayor atención del Estado en temas como la salud y la educación públicas”.

En segundo lugar, “otra serie descontentos que se habían generado a raíz de las diferentes interpretaciones que hay sobre la implementación del acuerdo de paz firmado con las FARC”.

“El empobrecimiento de la población a raíz del impacto de la pandemia” sería una tercera razón aunada a la crisis financiera que “terminaron afectando al conjunto de la población fueron las que llevaron al estallido social, en el cual se ha vivido de manera muy fuerte en manifestaciones de rechazo frente al gobierno”.

El director de la Pastoral Social indicó que las manifestaciones expresan el deseo de la población de que se revise “todo el esquema económico del país”. Esta inconformidad ha reunido a diversos sectores del país, como estudiantes, indígenas, campesinos, académicos, “que han venido a lo largo del tiempo, reclamando transformaciones de fondo en la estructura estatal colombiana”.
Hay conciencia de la necesidad de una reforma consensuada

Monseñor Henao plantea que “originalmente el gobierno presenta la reforma tributaria con la finalidad de mantener los subsidios a los sectores más necesitados. Esto significa que era una reforma que tenía un enfoque social en la presentación que el gobierno nacional hace, pero indudablemente atrás estaba la necesidad también de llenar el vacío de financiación del Estado de aliviar todo lo relacionado con la deuda externa colombiana”.

Sin embargo, el prelado expresa la convicción de que en el diseño de la reforma deben intervenir todos los sectores de la sociedad colombiana.

El prelado enfatizó el papel que la Iglesia Católica ha estado jugando en este difícil contexto:

La Iglesia ha venido aportando para que se abran espacios de escucha, de diálogo social, en clave de lo que el Papa Francisco ha insistido, que hay que repensar la economía de hoy para darle alma a la economía del futuro y bajo esta perspectiva la conferencia episcopal ha llamado a que se profundice en el diálogo para la construcción de un proyecto diferente no solamente tributario fiscal, sino un proyecto de economía que esté al Servicio del ser humano.

ESCUELAS SEE TRANSFORMAN EN HOSPISTALES PARA PACIENTES DE COVID

Archidiócesis india pone a disposición de cada hospital una escuela para crear un centro de atención post-Covid

En plena emergencia pandémica, la archidiócesis católica de Bangalore, en el estado de Karnataka, al sur de la India, ha decidido transformar temporalmente las escuelas católicas en hospitales para los pacientes afectados por el Covid-19.

Según la información de la Agencia Fides, el arzobispo Peter Machado, jefe de la comunidad de Bangalore, ha promovido la iniciativa.

Es la respuesta a las dificultades para gestionar la emergencia en los hospitales católicos y en los centros públicos.

El brote de la segunda ola de Covid en la India ha paralizado el sistema sanitario. Hay escasez de camas, oxígeno y medicamentos en toda la India.

Servicio incansable y desinteresado

“Nuestra iniciativa de poner a disposición las instalaciones de la escuela puede ayudar a aliviar la tensión de los hospitales en la gestión de la crisis sanitaria en el país”, ha dicho Machado.

“Apreciamos el servicio incansable y desinteresado prestado en las circunstancias más difíciles por médicos y enfermeras, católicos y no católicos. Y queremos ofrecer toda la ayuda y el apoyo posibles”.

Archidiócesis y la Red de Hospitales Católicos también han puesto en marcha una línea telefónica de ayuda para llegar a las víctimas y a sus familiares. Informa sobre el manejo de la enfermedad, la disponibilidad de camas y los respiradores.

De este modo se dirigirá a los pacientes a los centros de atención temporal de Covid, los instalados en edificios escolares y otras instalaciones.

Y habrá una dedicación especial a los que están en vías de recuperación tras el tratamiento terapéutico inicial, aliviando así la presión sobre los hospitales.

En primera línea de la lucha contra la pandemia

La archidiócesis pone a disposición de cada hospital una escuela para crear un centro de atención post-Covid.

La Fundación “Azim Premji” ha ofrecido asesoramiento y apoyo financiero en este trabajo.

Desde el año pasado, los hospitales cristianos de Bangalore están en primera línea de la lucha contra la pandemia.

El padre Paul Parathazham, director del hospital St John’s Medical College de Bangalore, ha expresado su profunda preocupación por el rápido aumento del número de contagios, que está provocando una enorme tensión en las instalaciones médicas.

“Debemos prepararnos para desafíos mayores si la ola actual no se calma”, ha declarado a Fides.

En particular, la red privada de “Christian Mission Hospitals” se ha unido al gobierno del estado para luchar contra la pandemia.

Está desplegando sus recursos, “sirviendo a la gente entre los más pobres y marginados y no sólo en Bangalore, sino también en todo el estado de Karnataka”, ha comentado a la Agencia Fides la hermana Gracy Thomas, superiora del Hospital St Martha de Bangalore.

Aleteia







DAR DE COMER A NIÑOS Y JÓVENES A 4.000 METROS DE ALTURA


 La diócesis de El Alto y un nuevo gesto de esperanza para 120 niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad y que tendrán alimentos asegurados

El altiplano boliviano, una localidad situada entre los 3.800 y 4.000 metros sobre el nivel del mar. Es ahí, como parte de la Diócesis de El Alto, que se encuentra la comunidad de Pacobamba, una zona necesitada de salud, educación y alimentación.

La pandemia del coronavirus ha agravado las carencias en esa zona del altiplano, algo que se hace latente en la falta de trabajo, por ejemplo. Es por esto que, este 19 de abril, se inauguró el comedor de Pacobamba con el fin de atender a 120 niños y jóvenes estudiantes del colegio San José. Una zona donde los estudiantes en muchos casos tienen que recorrer en algunos casos hasta tres horas para llegar al lugar.

“Vamos Adelante”

Detrás de esta iniciativa se encuentra la Asociación “Nayrar Sarapxañani” (Vamos Adelante), vinculada a la diócesis de El Alto. La encargada de ofrecer los detalles de cómo se llevan adelante las diversas medidas en el comedor fue su directora, Flora Silva Castillo. En diálogo con Iglesia Viva contó sobre la realidad de esta comunidad del altiplano y los desafíos que implica.

Si bien la asociación se desempeña en varias áreas, en este caso lo que aparece con énfasis es aquello de llenar de nutrición estos lugares cargados de menores que viven en la altura y en comunidades alejadas.

Al mismo tiempo, se recuerda que el comedor es financiado gracias al aporte de la institución “Amigos en Marcha”. Como dato complementario, recuerda también Iglesia Viva, debido a la pandemia este comedor también se caracteriza por las “carpas solares” que permitirán dotar de verduras al comedor. No obstante, el involucramiento de la comunidad es tal que también llegarán donaciones de alimentos como papas, chuño (papa deshidratada típica del altiplano), entre otros.

Servir y ser feliz

Por último, una vez más el testimonio de Flora Silva, quien además de estar encima de este programa tan importante en los más alto del Sudamérica, se caracterizar por ofrecer un testimonio de servicio que la llena de felicidad. Flora es madre de familia, tiene tres hijos. Es de origen aimara y también ha pasado por diversas necesidades.

“Siempre que veo a una mujer de pollera, a una mujer que tiene una familia numerosa, me hace recordar mi infancia. Por eso mi carisma ha crecido para poder ayudar a la misma gente, me gustaría que muchos amigos puedan tomar la misma iniciativa y sentir la felicidad que uno siente cuando hace este trabajo”, expresa a Iglesia Viva esta mujer desde el altiplano boliviano, quien tampoco se cansa se seguir solicitando donaciones para seguir garantizando alimentos a los estudiantes.

Aleteia    

“ME ARRODILLO POR MYANMAR ¡DETENGAN LA VIOLENCIA!

El Pontífice conmovido por la foto viral de la monja arrodillada frente a unos policías en Myanmar

El papa Francisco dijo que “se arrodilla” por la sangre derramada en las calles de Myanmar y por el final de la violencia.

“Yo también me arrodillo en las calles de Myanmar para decir: ¡detengan la violencia! Yo también extiendo mis brazos y digo: ¡que prevalezca el diálogo! El derramamiento de sangre no resuelve nada. ¡Que prevalezca el diálogo!”.

Desde la Biblioteca del Palacio Apostólico Vaticano, el pontífice recordó el gesto de la monja católica Ann Rose Nu Tawng quien se enfrentó a un grupo de policías para salvar las vidas de los manifestantes en la ciudad de Myitkyina, en el norte de Myanmar.

“Una vez más, y con tanta tristeza, siento la urgencia de recordar la dramática situación de Myanmar, donde tanta gente, especialmente los jóvenes, están perdiendo la vida y ofrecer esperanza a su país”, dijo el papa Francisco al final de la Audiencia General del miércoles 17 de marzo de 2021.

La monja católica Ann Rose Nu Tawng “arrodillada” ante la fuerza policial se ha convertido en un símbolo de la resistencia no violenta y símbolo de la unidad para la nación que sufre por el golpe militar.

La hermana también con los brazos abiertos de par en par rogó a los policías que abandonaran el recinto de la iglesia y dejaran de perseguir a los jóvenes.

El Obispo de Roma ha visitado Myanmar al final de noviembre de 2017 cuando pidió «respeto por cada grupo étnico y su identidad” y construir «un orden democrático”.

La foto de la hermana Ann Rose Nu Tawng se ha vuelto viral y es evocada como un símbolo de paz y, al mismo tiempo, ha sido contemplada con admiración en todo el país de mayoría budista.

El Papa ha mencionado los gestos de la religiosa cuando dos de los policías se unieron a ella en el suelo, poniendo sus manos en posición de oración, pero le dijeron que ellos también tenían un deber que cumplir. «Si realmente necesitan matar, mejor dispárenme a mí, por favor, daré mi vida», dijo la religiosa a las fuerzas de seguridad.
El llamamiento del Papa: que el odio y la injusticia den paso a la reconciliación

En la audiencia general del pasado 3 de marzo, el Papa también había recordado la profunda crisis que vive Myanmar tras las manifestaciones en las calles contra el golpe de Estado militar del 1 de febrero y que están siendo duramente contrastadas por las fuerzas del orden.

Al menos 138 personas han perdido la vida en las manifestaciones. Una situación grave, por ende, a la que el Papa dirigió su pensamiento en la audiencia de hoy, expresando la esperanza de que haya una solución a cualquier tensión.

Aleteia

EL PUEBLO IRAQUI TIENE DERECHO A VIVIR EN PAZ


 A su regreso del histórico Viaje Apostólico a Iraq, el Papa Francisco recorrió nuevamente el camino realizado en la Audiencia General del miércoles 10 de marzo. El pueblo iraquí "tiene derecho a vivir en paz", aseveró el Papa, que repitió, una vez más, que "el desafío para tantas regiones de conflicto y para el mundo entero" es la fraternidad.

“El pueblo iraquí tiene derecho a vivir en paz, tiene derecho a encontrar la dignidad que le pertenece”. A su regreso del Viaje Apostólico en Iraq, tierra de Abrahán, padre de la fe, de las tres religiones monoteístas, quien escuchó la llamada de Dios hace cuatro mil años y partió de su tierra bajo la promesa de Dios de una descendencia, el Papa Francisco dedicó su catequesis a la histórica peregrinación en esa amada, martirizada y milenaria tierra, que ha vivido años de guerra y terrorismo. Un viaje que, como él mismo dijo en el inicio de su catequesis, fue realizar un proyecto de Juan Pablo II, quien deseaba, recordamos, recorrer el camino de la salvación, para el Jubileo del año 2000. Un proyecto que el santo polaco no pudo cumplir por la situación en Irak, pero que “la providencia” – como dijo Francisco hoy – “quiso que esto sucediera ahora, como signo de esperanza”, durante la pandemia.

Después de esta visita, mi alma está llena de gratitud. Gratitud a Dios y a todos aquellos que la han hecho posible: al presidente de la República y al Gobierno de Irak; a los patriarcas y a los obispos del país, junto a todos los ministros y los fieles de las respectivas Iglesias; a las Autoridades religiosas, empezando por el Gran Ayatolá Al-Sistani, con quien tuve un encuentro inolvidable en su casa en Nayaf.

El sentido penitencial de esta peregrinación

Francisco habló de la “fuerza” del sentido penitencial que sintió de esta peregrinación: “no podía acercarme a ese pueblo atormentado, a esa Iglesia mártir, sin tomar sobre mí, en nombre de la Iglesia católica, la cruz que ellos llevan desde hace años; una cruz grande, como esa colocada en la entrada de Qaraqosh”.

Lo sentí de forma particular viendo las heridas todavía abiertas de las destrucciones, y más todavía encontrando y escuchando a los testigos supervivientes de la violencia, la persecución, el exilio… Y al mismo tiempo vi en torno a mí la alegría de acoger al mensajero de Cristo; vi la vi la esperanza de abrirse a un horizonte de paz y de fraternidad, resumido en las palabras de Jesús que eran el lema de la visita: «Vosotros sois todos hermanos» (Mt 23,8). Encontré esta esperanza en el discurso del presidente de la República, la encontré en muchos saludos y testimonios, en los cantos y en los gestos de la gente. La leí en los rostros luminosos de los jóvenes y en los ojos vivaces de los ancianos. La gente llevaba cinco horas esperando al Papa, de pie, incluso mujeres con niños en brazos: esperaban y en sus ojos había esperanza.

¿Quién vende las armas a los terroristas?

El pueblo iraquí - aseveró el Pontífice - tiene derecho a vivir en paz, tiene derecho a encontrar la dignidad que le pertenece. Y la respuesta a la guerra que destruyó tantos lugares de la Mesopotamia, cuyas "raíces religiosas y culturales son milenarias", “es la fraternidad”. “Pero, – quiere saber el Papa - ¿quién vende las armas a los terroristas?”

Mesopotamia es cuna de civilización; Bagdad ha sido en la historia una ciudad de importancia primordial, que albergó durante siglos la biblioteca más rica del mundo. ¿Y qué la destruyó? La guerra. La guerra siempre es el monstruo que, con el cambio de épocas, se transforma y continúa devorando a la humanidad. Pero la respuesta a la guerra no es otra guerra, la respuesta a las armas no son otras armas. Y me pregunté: ¿quién vendía las armas a los terroristas? ¿Quién vende ahora armas a los terroristas que están llevando a cabo masacres en otros lugares, en África por ejemplo? Esta es una pregunta que me gustaría que alguien respondiera. La respuesta no es la guerra, sino que la respuesta es la fraternidad.

El desafío para el mundo entero es la fraternidad

La fraternidad, sí, de la que tanto nos habla el Papa Francisco, de la que lleva el titulo el Documento firmado en Abu Dabi y de la que nos habla en su carta encíclica Fratelli tutti es el desafío para Iraq, pero también “es el desafío para tantas regiones de conflicto, y, en definitiva, es el desafío para el mundo entero”. ¿Seremos capaces - pregunta Francisco - de hacer que haya fraternidad entre nosotros, de hacer una cultura de hermanos? ¿O seguiremos con la lógica iniciada por Caín, la guerra?

Por esto nos hemos encontrado y hemos rezado, cristianos y musulmanes, con representantes de otras religiones, en Ur, donde Abrahán recibió la llamada de Dios hace unos cuatro mil años. Abrahán es padre en la fe porque escuchó la voz de Dios que le prometía una descendencia, dejó todo y partió. Dios es fiel a sus promesas y todavía hoy guía nuestros pasos de paz, guía los pasos de quien camina en la Tierra con la mirada dirigida al Cielo. Y en Ur, estando juntos bajo ese cielo luminoso, el mismo cielo en el cual nuestro padre Abrahán nos vio a nosotros, su descendencia, nos pareció que resonaba todavía en los corazones esa frase: Vosotros sois todos hermanos.

Los mensajes que partieron hacia el mundo

Y fueron muchos los mensajes de fraternidad que partieron de la cuna de la civilización al mundo entero. El Papa los recorre uno a uno: el encuentro en la catedral siro católica de Bagdad, donde fueron asesinados 48 personas cuya causa de beatificación está en curso, el mensaje lanzado desde Mosul y Qaraqosh, donde la furia del autodenominado Estado Islámico azotó con fuerza la misma identidad de estas ciudades, el mensaje que partió de las celebraciones eucarísticas en rito caldeo en Bagdad y aquella en Erbil, capital de la Región Autónoma del Kurdistán iraquí:

Un mensaje de fraternidad llegó desde el encuentro en la catedral siro-católica de Bagdad, donde en 2010 fueron asesinados cuarenta y ocho personas, entre las cuales dos sacerdotes, durante la celebración de la misa. La Iglesia en Irak es una Iglesia mártir y en ese templo, que lleva inscrito en la piedra el recuerdo de esos mártires, resonó la alegría del encuentro: mi asombro de estar en medio de ellos se fusionaba con su alegría de tener al Papa con ellos.

Lanzamos un mensaje de fraternidad desde Mosul y desde Qaraqosh, sobre el río Tigris, en las ruinas de la antigua Nínive. La ocupación del Isis causó la fuga de miles y miles de habitantes, entre los cuales muchos cristianos de diferentes confesiones y otras minorías perseguidas, especialmente los yazidíes. Se ha arruinado la antigua identidad de estas ciudades. Ahora se está tratando de reconstruir con mucho esfuerzo; los musulmanes invitan a los cristianos a volver, y juntos restauran iglesias y mezquitas: la fraternidad está allí. Y sigamos, por favor, rezando por estos hermanos y hermanas nuestros tan probados, para que tengan fuerza de volver a comenzar. Y pensando en tantos iraquíes emigrados quisiera decirles: habéis dejado todo, como Abrahán: como él, custodiad la fe y la esperanza, y sed creadores de amistad allá donde estéis, y si pueden, regresen.

Un mensaje de fraternidad vino de las dos Celebraciones eucarísticas: la de Bagdad, en rito caldeo, y la de Erbil, ciudad donde fui recibido por el presidente de la región y su primer ministro, por las autoridades, - que agradezco tanto que hayan ido a recibirme - y también fui recibido el pueblo. La esperanza de Abrahán y de su descendencia se ha realizado en el misterio que hemos celebrado, en Jesús, el Hijo que Dios Padre no escatimó, sino que donó para la salvación de todos: Él, con su muerte y resurrección, nos ha abierto el paso a la tierra prometida, a la vida nueva donde las lágrimas son secadas, las heridas sanadas, los hermanos reconciliados.

Dios, que es paz, conceda un futuro de fraternidad

"Alabemos a Dios por esta histórica visita", exhorta el Sumo Pontífice a todos los fieles, que pide seguir rezando por esa tierra y por Oriente Medio, porque “a pesar del fragor de la destrucción y de las armas”, en esa árida tierra, “las palmas, símbolo del país y de su esperanza, han seguido creciendo y dando fruto”.

Así sucede con la fraternidad: como el fruto de las palmas no hace ruido, pero es fructífera y nos hace crecer. ¡Dios, que es paz, conceda un futuro de fraternidad a Irak, a Oriente Medio y al mundo entero!

Vatican Wews

FRATELLI TUTT, EL GRAN REGALO DE FRANCISCO


Nuestro siglo XXI está llamado a ser el siglo de la fraternidad

El papa Francisco acaba de publicar una encíclica de gran calado, llamada a convertirse, con el paso del tiempo, en su legado espiritual a la humanidad en temas sociales.

No sorprende, por eso, que el pontífice haya querido firmar el documento en Asís, junto a la tumba de su querido san Francisco, de quien tomó el nombre como papa hace siete años y de quien ahora toma también las palabras que designan la encíclica: Fratelli tutti (hermanos todos).

En ella, Francisco nos presenta, en carne viva, un panorama del mundo actual, con sus problemas y retos, que van desde la lacerante pandemia del covid-19 hasta las heridas causadas por la mala gestión de la inmigración, el racismo, el desempleo, la discriminación de la mujer, la esclavitud y la trata, el aborto, el populismo, las guerras, la especulación financiera, el abuso tecnológico del poder o la pena de muerte.

En el largo documento, el papa pasa de detalles tan concretos y simpáticos, como el de “evitar tecleos y mensajes rápidos y ansiosos” (nº 49), a temas tan relevantes como pedir la reforma de la Organización de las Naciones Unidas y una nueva “arquitectura económica y financiera internacional”, con el fin de poner “límites jurídicos precisos que eviten que se trate de una autoridad cooptada por unos pocos países, y que a su vez impidan imposiciones culturales o el menoscabo de las libertades básicas de las naciones más débiles a causa de diferencias ideológicas” (nº 173)

Charles de Foucauld como modelo

La encíclica es profundamente inclusiva y está dirigida a todas las mujeres y hombres que componen la gran familia de la humanidad, no solo a los cristianos. En la encíclica, se citan ilustres autores romanos como Virgilio o Cicerón, notables intelectuales judíos como Hilel el Sabio, o grandes líderes sociales como Mahatma Gandhi, Martin Luther King o Desmond Tutu. El papa cuenta que las conversaciones que mantuvo con el gran imán Ahmad Al-Tayyeb, en Abu Dhabi en 2019, le han estimulado a escribir el documento. Al final de la encíclica ofrece como modelo a Charles de Foucauld (1858-1916), un militar y explorador francés, luego místico ermitaño y mártir, quien supo ver en cada mujer y hombre un verdadero hermano.

Aunque son muchos y muy diversos los temas tratados, la encíclica tiene un hilo conductor claro, a saber: solo seremos capaces de reconocer en nuestro prójimo a un hermano, con independencia de razas, fronteras, lenguas y culturas, si nos abrimos a los demás; es decir, si adoptamos la actitud del buen samaritano. No hemos cambiado suficientemente, dirá el líder de la Iglesia católica si “ver a alguien sufriendo nos molesta, nos perturba, porque no queremos perder nuestro tiempo por culpa de los problemas ajenos” (nº 65). Esta conversión, que implica la reconciliación, es un hecho personal y “nadie puede imponerla al conjunto de una sociedad, aun cuando deba promoverla” (nº 246).

Diálogo interreligioso y fraternidad universal

Es precisamente esta conversión individual la que permitirá poco a poco “avanzar hacia un orden social y político cuya alma sea la caridad social”, es decir, un amor capaz de “generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos” (nº 180). El papa insiste en que este nuevo orden integrador de la humanidad no es “mera utopía” (nº 180), sino el fruto de una conversión personal que acabará alcanzando a todas las instituciones, comunidades y culturas.

Todas las religiones deben contribuir a la construcción de la fraternidad universal en el mundo. Mencionando un documento de los obispos de la India, el pontífice afirma que el diálogo interreligioso debe servir para “establecer amistad, paz, armonía y compartir valores y experiencias morales y espirituales en un espíritu de verdad y amor” (nº 251).

Una vez convertidos, los seres humanos advertiremos que el hecho de la fraternidad universal no es una mera abstracción, sino que tiene consecuencias muy concretas en el ámbito de la política, la economía y el derecho. Me atrevería a decir que la gran aportación de esta encíclica de Francisco es otorgar relevancia política y jurídica al hecho mismo de la fraternidad universal, lo que exige un profundo cambio de perspectiva social y política.
Un cambio en las reglas del derecho internacional

En un mundo visto desde esta nueva perspectiva fraterna, no cabe escudarse en intereses estatales, por ejemplo, para justificar guerras, legitimar la pena de muerte o cerrar las fronteras arbitrariamente a hermanos nuestros que solicitan nuestra cooperación. Tampoco cabe obstaculizar el proceso hacia una gobernanza global que imponga normas vinculantes a todos los Estados en aquellas materias que afectan a la humanidad en su conjunto (conservación del planeta, terrorismo internacional, pandemias, inmigración, armamento, etc.). La fraternidad universal exige un cambio de las reglas de juego del derecho internacional, lo que implica una reforma de la Carta de las Naciones Unidas.

La conciencia humana evoluciona y las circunstancias cambian. Sin negar la existencia de una moralidad objetiva, sino más bien precisamente por ello, lo que pudo ser una solución legítima antaño (como lo era operar sin anestesia), no es ya de recibo en nuestros días. Por eso, Francisco es claro: “hoy es muy difícil sostener los criterios racionales madurados en otros siglos para hablar de una posible guerra justa. ¡Nunca más la guerra!” (nº 258). Poco después, el papa considera la pena de muerte “inadmisible” y recuerda que “la Iglesia se compromete con determinación para proponer que sea abolida en todo el mundo” (nº 262). Toda una lección a Estados Unidos, que ejecutó a 22 prisioneros el año pasado.

En esta encíclica, Francisco traza una senda clara para guiar a la humanidad hacia una unidad política, social y jurídica sin precedentes. Si el siglo XIX fue el siglo de la libertad, y el XX el de la igualdad, nuestro siglo XXI está llamado a ser el siglo de la fraternidad.
 
Primeros Cristianos