DOMINGO, 15 DE MARZO DE 2026. San Juan (9,1.6-9.13-17.34-38)

 

CAMINAD COMO HIJOS DE LA LUZ

 

Estamos en el ecuador del tiempo de Cuaresma. Celebramos ya el cuarto domingo. Es el domingo 'laetare' (alegrase) que anticipa, de algún modo, lo que tendrá lugar en la Pascua. La primera lectura (ISam. 16,1b.6-7.10-13a) nos recuerda la unción de David como rey de Isarel por el profeta Samuel. Estamos ante un acontecimiento muy importante de la historia de la salvación. El rey David es figura del futuro Mesías, el verdadero Rey de Israel y de todo el mundo. Con el Salmo 22 respondemos a la primera lectura con este estribillo: "El Señor es mi pastor, nada me falta". En el Evangelio de este domingo (Jn. 9,1-41) se describe la curación de un ciego de nacimiento. La curación se produce haciendo barro con saliva, ungiendo los ojos del ciego con barro y enviándole a lavarse en la piscina de Siloé. El agua vuelve a remitirnos al sacramento del Bautismo. Al curar la ceguera de aquella persona, Jesús se manifiesta de modo efectivo como la luz del mundo. El ciego, que ahora ya ve, responde a los fariseos defendiendo la actuación, la conducta y la vida de Jesús; es decir, se comporta como un verdadero discípulo suyo. Jesús, además de curarle de la ceguera física, le conduce a la fe en Él como 'Hijo del Hombre'. El ciego termina confesando la fe en Jesús con esta palabras: "Creo, Señor. Y se postró ante Él". En la carta a los Efesios (Ef.5,8-14), el Apóstol nos exhorta a recordar que Cristo, por los sacramentos de la Iniciación cristiana, nos ha rescatado de las tinieblas y nos ha trasladado a la luz. Nos dice: "En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz -toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz-, buscando lo que agrada al Señor, sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien denunciadlas". En el camino de la Cuaresma estamos llamados a caminar como hijos de la luz, procurando lo que agrada al Señor. Creo, Señor Jesús, que Tú eres la luz del mundo, nuestra luz en el camino de la vida.