LUNES, 30 DE MARZO DE 2026. San Juan (12,1-11)

 

"SEIS DÍAS ANTES DE LA PASCUA..."

 

Los días que median entre el domingo de Ramos y el Jueves Santo revisten un tono de tristeza por la tragedia que se acelera y por la muerte que se avecina. La unción de Cristo (lunes), la entrega salvadora (martes) y la traición de Judas (miércoles) nos introducen de lleno en el 'Triduo Sacro'. Hoy es Lunes Santo. Como primera lectura se proclama el primer poema del siervo del Señor (Is.42,1-7). En el mensaje consolador del profeta se insertan los cantos del siervo del Señor. En éste es presentado como 'elegido' por Dios y lleno de su 'espíritu'. Tiene la misión de promover fielmente el derecho y la justicia salvadora para su pueblo. Su modo de actuar es pacífico, pero su propósito es firme. Personifica la salvación, abriendo los ojos al ciego, sacando a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas. Todos estos rasgos del siervo de Dios se ven cumplidos en el Señor Jesús. El salmista (Sal. 26,1-3.13-14) se siente protegido por el Señor que es su luz y su salvación en los momentos de mayor dificultad. El Evangelio de hoy comienza así: "Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena..." (Jn.12,1-11). Este relato nos sitúa al comienzo de la Semana Santa. Durante la cena, "María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con la cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume". Con este gesto de ungir a Jesús, María anunció su muerte y su gloria. La fragancia del perfume con que fue ungido Jesús es, por tanto, signo adelantado de la unción que va a recibir con su muerte. Acompañemos de cerca al Señor durante la Semana Santa.