JUEVES, 12  DE MARZO DE 2026. San Lucas (11,14-23)

 

"EL QUE NO ESTÁ CONMIGO, ESTÁ CONTRA MÍ…

 

El profeta Jeremías (Jr. 7,23-28) se lamenta de que el pueblo no escuchó la voz de Dios. Caminaron según sus ideas, según la maldad de su corazón. El Señor había enviado a sus profetas, pero el pueblo no escuchó ni prestó oído al mensaje profético. La llamada de Dios se hizo oír en la historia por la palabra autorizada de los profetas. En escucharla hubiera estado el bien, la felicidad y la verdadera respuesta religiosa. En esta misma línea, el salmista (Sal. 94,1-2.6-9) nos dice: "Ojalá escuchéis hoy su voz: no endurezcáis vuestro corazón". Todos los días tenemos la oportunidad de escuchar la voz del Señor que nos habla en su Palabra. Para escuchar es imprescindible, tener un corazón receptivo, no endurecido. Ser tierra buena donde la Palabra pueda penetrar. También en el Evangelio de hoy (Lc.11,14-23) aparecen personas que no son capaces de acoger como un signo de la presencia del Reino, el hecho de echar demonios por parte de Jesús. Piensan que Jesús echa los demonios por arte de Belzebú. Esta gente se cierra a la salvación que nos trae Jesús. Echar de demonios significa luchar de manera efectiva contra toda clase de mal que amenaza al hombre. Jesús es el único Salvador. El nos dice: "El que no está conmigo, está contra mí; el que no recoge conmigo, desparrama". La Cuaresma es tiempo oportuno para adentrarnos en nuestro corazón, a fin de purificarlo de todo mal y así podamos adherirnos a la persona del Señor Jesús y recoger siempre con Él.