Hoy Fiesta de san Pedro y san Pablo.
— 🪔 Fermín Negre 🎏 (@ferminnegre) June 29, 2026
☀️
Pedro estuvo con Jesús; Pablo no. Pedro fue el signo de unidad y Pablo llevó el evangelio a todas partes. Jesús fue el centro de sus vidas y ambos llegaron a dar la vida por él.
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Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) June 28, 2026
«¡Bienaventurado tú,Simón,hijo de Jonás!,porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre,sino mi Padre que está en los cielos.
— Teología de andar por casa (@teologiadapc) June 29, 2026
Ahora yo te digo:tú eres Pedro,y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia,y el poder del infierno no la derrotará». (Mt16,13-19) #EvangelioDelDía pic.twitter.com/SA7D2NLTX5
#29DeJunio #SanPedro y #SanPablo #Mt16,13-19 #Tuitvangelio #EvangelioDelDía pic.twitter.com/RXI8IkebIs
— Óscar Romano (@scarRomano) June 28, 2026
DOMINGO, 28 DE
JUNIO DE 2026. San Mateo (10,37-42)
NO ES DIGNO DE MÍ
Hoy es domingo, el día
del Señor. En la primera lectura (2 Re 4,8-11.14-16a) se nos describe la
acogida cordial dada al profeta Eliseo por una mujer rica de Sunán. Dios premió
este gesto concediéndole a la Sunamita y a su marido el poder abrazar a un
hijo. En el Evangelio (Mt 10, 37-42) se ponen de manifiesto las exigencias que
derivan del seguimiento de Jesús. Así se lo dice Jesús a sus apóstoles:
"El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; y
el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí. El que
encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El
que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me
ha enviado...". Estamos ante unas exigencias recias, que terminan con un
radical: 'No es digno de mí'. Además, el verdadero discípulo ha de estar
dispuesto a tomar su cruz y seguir al Maestro. Con todo, no siempre el obrero
evangélico ha de sufrir injurias. Habrá también quienes le reciban con
agradecimiento y amor, y los que tal hagan participarán del mismo premio que
los mismos mensajeros del mensaje cristiano. Por su parte, la segunda lectura
(Rom 6,3-4.8-11) nos recuerda que por el sacramento del Bautismo fuimos
sepultados con Cristo en la muerte, para que caminemos en una vida nueva. Es
necesario, pues, desechar el pecado y todo lo que conduce a él. San Pablo nos
habla de nuestra incorporación a Cristo. Formamos como cristianos un solo
cuerpo con Cristo. Señor Jesús, que reconozcamos que la vivencia de la cruz nos
llevará siempre a gozar del triunfo de tu resurrección.
