SÁBADO, 14 DE FEBRERO DE 2026. San Lucas (10,1-9)

 

SANTOS HERMANOS CIRILO Y METODIO.

 

En aquel tiempo, "designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: Paz a esta casa. Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa , comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya y decid: Está cerca de vosotros el Reino de Dios". Hoy celebramos la fiesta de los hermanos San Cirilo (monje) y San Metodio (obispo), patronos de Europa. En el Evangelio de hoy se recoge una exhortación de Jesús dirigida a un grupo numeroso de discípulos a los que envía para que colaboren con él en la tarea del anuncio del Reino de Dios. Para nosotros, las palabras de Jesús constituyen una especie de carta fundacional en la que hemos de inspirarnos en la tarea evangelizadora. Hoy día, frente a la inmensidad  y urgencia de la misión es necesario ponerse en camino. Como dice el Papa Francisco, en este octubre misionero, el bautismo lleva consigo la misión. ¿Cómo llevar a cabo la misión? Conviene advertir que el éxito de la misión dependerá no solo del trabajo de los discípulos, sino también de una súplica perseverante al dueño de la mies. Como nos recuerda el papa emérito Benedicto XVI, "La Iglesia no está ahí para ella misma, sino para la humanidad". El papa Francisco habla con frecuencia de la Iglesia en salida. Hemos de salir ligeros de equipaje. ¿Qué tenemos que hacer y anunciar? 'Cuando entréis en un pueblo, curad a los enfermos que haya y decid: Está cerca de vosotros el Reino de Dios'. Se trata, por tanto, de prolongar en la historia la misma misión de Jesús. Esto hicieron en su época los santos hermanos Cirilo y Metodio. Nos encomendamos a ellos en la Europa actual tan descristianizada.