María, manantial de alegría y consuelo para los pequeños, ruega por nosotros.
María, esperanza y caricia para los tristes y decaídos, ruega por nosotros.
María, luz que alumbra nuestros miedos y fracasos, ruega por nosotros.
María, esperanza y caricia para los tristes y decaídos, ruega por nosotros.
María, luz que alumbra nuestros miedos y fracasos, ruega por nosotros.
Con María, ponemos nuestra esperanza en Jesús.





