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PAPA BENEDICTO XVI


PAPA BENEDICTO XVI

Benedicto XVI: 
“Gobernar no es mi punto fuerte”

·                     El Papa emérito confiesa sus límites en un nuevo libro entrevista, aunque matiza: “No me veo como un fracasado”

Benedicto XVI: “Gobernar no es mi punto fuerte”
Roma. Corresponsal  Actualizado a 09/09/2016 05:27
Con un candor y una humildad sorprendentes, Benedicto XVI confiesa sus límites en un libro entrevista que se publica hoy, bajo el título de Últimas conversaciones. ElPapa emérito reconoce que no es un hombre de gobierno ni un hábil gestor, aunque matiza que su pontificado no fue tampoco un fracaso porque supo enfrentarse a desafíos graves, como la crisis de la pederastia y el escándaloVatileaks, y ayudó a revitalizar la fe de muchos creyentes.

¿COMO HABLAR DE DIOS? EL HABLA CON NOSOTROS


¿Cómo hablar de Dios en nuestro tiempo? ¿Cómo comunicar el Evangelio para abrir caminos a su verdad salvífica en los corazones frecuentemente cerrados de nuestros contemporáneos y en sus mentes a veces distraídas por los muchos resplandores de la sociedad?

La primera respuesta es que nosotros podemos hablar de Dios porque Él ha hablado con nosotros. La primera condición del hablar con Dios es, por lo tanto, la escucha de cuanto ha dicho Dios mismo. ¡Dios ha hablado con nosotros! Así que Dios no es una hipótesis lejana sobre el origen del mundo; no es una inteligencia matemática muy apartada de nosotros. Dios se interesa por nosotros, nos ama, ha entrado personalmente en la realidad de nuestra historia, se ha auto-comunicado hasta encarnarse. Dios es una realidad de nuestra vida; es tan grande que también tiene tiempo para nosotros, se ocupa de nosotros. En Jesús de Nazaret encontramos el rostro de Dios, que ha bajado de su Cielo para sumergirse en el mundo de los hombres, en nuestro mundo, y enseñar el «arte de vivir», el camino de la felicidad; para liberarnos del pecado y hacernos hijos de Dios (cf. Ef 1, 5; Rm 8, 14). Jesús ha venido para salvarnos y mostrarnos la vida buena del Evangelio.

Benedicto XVI, catequesis sobre la fe

EL HOMBRE Y LA VIDA

LA VOZ DE LOS SORDOS

Los criticamos, porque nos parecen suspicaces y egoístas. Pero muy pocas veces tratamos de identificarnos con ellos. Hasta que conocemos a algunos de ellos y entablamos una larga y fecunda amistad. Entonces descubrimos la riqueza interior que los sordos pueden guardar en su corazón.
Las personas sordas están cansadas de ser discriminadas. Y sobre todo, esperan de toda la sociedad una comprensión afectiva y efectiva.
El Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud lleva muchos años dedicando su reflexión a la enfermedad y la discapacidad, e impulsando acciones concretas a favor de los enfermos y de las personas que les prestan atención y cuidados. Recientemente ha dedicado a las personas sordas la Conferencia Internacional que se ha celebrado en Roma en noviembre del 2009.

UN MENSAJE DEL PAPA

 Los asistentes al congreso fueron recibidos por Benedicto XVI el viernes día 20 de noviembre. El Papa comenzó evocando el conocido gesto con el que Jesús abre los oídos y suelta la lengua de un sordomudo (cf. Mc 7, 31-37).    
Ese relato evangélico nos ayuda a ver a los sordos como la imagen de nuestras carencias humanas y espirituales. De hecho, el texto  nos sitúa más allá de la sordera física para desvelar la necesidad humana de abrirse a la palabra y a la acción de Dios: “Con su manera de actuar, que revela el amor de Dios Padre, Jesús no sólo cura la sordera física, indica también que existe otra forma de sordera de la cual la humanidad debe curarse, más aún, debe ser salvada: es la sordera del espíritu, que levanta barreras cada vez más altas ante la voz de Dios y del prójimo, especialmente ante el grito de socorro de los últimos y de los que sufren, y aprisiona al hombre en un egoísmo profundo y destructor”.  
Sin embargo, el Papa no podía olvidar la situación concreta de tantas personas aisladas por su sordera. Su mensaje podría resumirse en estos puntos.
1. Lamentó la falta de “gestos de acogida diligente, de solidaridad convencida y de comunión amorosa con las personas sordas”.
2. Aunque reconoció la presencia de numerosas asociaciones nacidas para tutelar y promover los derechos de los sordos, subrayó que “sigue existiendo una cultura marcada por prejuicios y discriminaciones”. 
3. Añadió una referencia especial a la grave situación en la que todavía viven los sordos “en los países en vías de desarrollo, tanto por falta de políticas y legislaciones adecuadas, como por la dificultad para acceder a la asistencia sanitaria primaria”. Según el Papa, “a menudo la sordera es consecuencia de enfermedades fácilmente curables”.
4. Especialmente importante es el llamamiento del Papa a las autoridades políticas y civiles, y a los organismos internacionales, “a fin de que proporcionen el apoyo necesario para promover, también en esos países, el debido respeto de la dignidad y de los derechos de las personas sordas, favoreciendo su plena integración social con ayudas adecuadas”.

DIOS REALIZA COSAS GRANDES EN NOSOTROS

En nuestra oración deberíamos mirar con más frecuencia el modo como el Señor nos ha protegido, guiado, ayudado en los sucesos de nuestra vida, y alabarlo por cuanto ha hecho y hace por nosotros. Debemos estar más atentos a las cosas buenas que el Señor nos da. Siempre estamos atentos a los problemas, a las dificultades, y casi no queremos percibir que hay cosas hermosas que vienen del Señor. Esta atención, que se convierte en gratitud, es muy importante para nosotros y nos crea una memoria del bien que nos ayuda incluso en las horas oscuras. Dios realiza cosas grandes, y quien tiene experiencia de ello —atento a la bondad del Señor con la atención del corazón— rebosa de alegría.”
Benedicto XVI