DESPIÉRTANOS, SEÑOR


Señor Jesús,
Tú no viniste al mundo para ser admirado o adorado.
Tú deseaste solamente imitadores.
Por eso, despiértanos, si estamos adormecidos
En ese engaño de querer admirarte o adorarte,
En vez de imitarte y parecernos a ti.

Søren Kierkegaard


No hay comentarios:

Publicar un comentario