
La Palabra se hizo carne,
para hablar en gestos
y profetizar amores.
Se hizo frágil,...
Se hizo niño...
Se hizo voz,...
Se hizo amigo...
Que esta Navidad dejemos que Dios hecho pequeño nos habite desde lo profundo con su ternura y vivamos cada día con esperanza renovada y ganas de llevar esa ternura todos los días del año, a todas las personas que comparten con nosotros y con nosotras, desde lo cotidiano.
FELIZ NAVIDAD!!!
Escamez Pina. (Adapt. José María R. Olaizola)
No hay comentarios:
Publicar un comentario