EN LA MUERTE DE MILAGRITOS
Benavides 3 de Marzo de
2016
Hace unos meses la visité y en su habitación me contó pausadamente el
por qué de su vida.Tenía necesidad de confidencias y
yo lo entendí como un testamento para la familia
Sin lápiz ni papel,
lo guardé en mi memoria y
hoy en su despedida lo quiero compartir con todos vosotros y con vosotras las
Religiosas Franciscanas a quienes quería como a sus
hermanas y como el hecho mas
grande y fundamental que la pudo haber sucedido en su vida. Comenzó leyéndome
una felicitación del Consejo
Provincial del 29 de Diciembre de 2000 fecha en que cumplía 50 años de su compromiso. El texto comienza así:
Dios un día llamó a la puerta
y Milagros, sin
mas dejó todo, dejó lo seguro.
Salio de casa y se
fue sin bolsa ni hatillo para el camino.
Sí, Un día salí de casa,- me dijo- sola,
en busca de lo desconocido. Fui
siguiendo una llamada indescriptible,
algo tan difícil
de explicar como la llamada
de un Dios misterioso que se esconde que jugaba conmigo y que me hacía dudar. Sí, salí
de casa sin dos túnicas,
sin alforjas, sin saber a dónde iba. He tenido días
luminosos y días muy tristes. También
he llorado pero siempre
salí de la oscuridad cuando los ojos de los niños de mi escuela en la selva amazónica me miraban con cariño
porque les había dado una sonrisa
y ofrecido una caricia.
Allí estaba el sentido de mi vida. Esos ojos eran el rostro Dios. Al final de mi vida no me arrepiento de haber
remado contra
corriente y me siento
muy feliz porque me he realizado en mis aspiraciones mas profundas.
Al despedir a Milagritos,y puesto que era una persona de fe sincera,
me la quiero imaginar ensimismada en las palabras del cántico gregoriano. En una letra
que para entender su
significado debemos despojarla de su genero literario fruto de una época pasada, pero cuyo su significado como lo expresa muy
bien el teólogo suizo Hans Küng apunta
al gran tesoro del cristiano, a la esperanza de una eternidad en el misterio de un Dios que nos transciende.
Dice así la letra gregoriano en el día de la despedida: Milagritos, In paradisum deducant
te Angeli:
Que
los ángeles te conduzcan
al paraíso;
que
a tu llegada te reciban los mártires
y te
guíen
a la ciudad
santa de Jerusalén.
Que
un coro de ángeles te reciba
y con Lázaro,otrora
pobre, goces de eterno descanso. Amen
Antonio Cabezas Esteban
Con agradecimiento a
las Religiosas Franciscanas por haber acogido
a nuestra tía Milagritos en su familia y por el cariño con que la han tratado en el último tramo de su vida.
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