LO INCOMPLETO


No es extraño encontrarnos dando vueltas en nuestra cabeza a situaciones que ocurrieron hace tiempo; teniendo conversaciones que quedaron incompletas, imbuidos de cierta nostalgia, o tratando de arreglar problemas que sólo permanecen en nuestro corazón.
Existe un cierto peligro de empapelar nuestro mundo interior de facturas, de cuentas pendientes que queremos que alguien nos pague. Esto nos distrae del agradecimiento y nos va quitando la energía para vivir. San Pablo dice que "a los que aman al Señor, todo les sirve para el bien" (Rom 8,28). Podemos confiar en que Él sabrá hacer algo bueno de aquello que hoy parece todavía incompleto

No hay comentarios:

Publicar un comentario