
“La Virgen lo esperó con inefable amor de madre” (Prefacio II de Adviento). En el corazón del Adviento María se hace presente de una forma especial: Es la mujer nueva, llena de gracia, escogida por Dios y con un sí total en su corazón. La discípula que acoge la Palabra, la rumia en su interior y nos enseña cómo esperar al Señor. La madre que nos cobija y adentra en los misterios de Dios
Cipecar
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