«𝐘𝐨 𝐬𝐨𝐲 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝, 𝐯𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐚𝐫𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬» (Juan 15,5)
— Teología Valencia (@FTeoVal) May 6, 2026
El sarmiento no tiene vida en sí mismo; la recibe de la vid. Separado, se seca. Unido, da fruto. Permanecer es dejar que su Palabra moldee criterios, decisiones y afectos
▶️https://t.co/NYu5yzYaIE pic.twitter.com/X7b2rpmRBE
No hay comentarios:
Publicar un comentario