No hay amor de Dios sin amor al prójimo y no hay prójimo si yo no me acerco. Detenerse, conmoverse, abajarse, llorar ante el dolor de otros —como ha hecho Jesús— significa entrar en el movimiento del amor, en el que Dios se ha revelado. https://t.co/JOEr4BpEx8
— Papa León XIV (@Pontifex_es) July 4, 2026
No hay comentarios:
Publicar un comentario