Una mujer que había en la ciudad, una pecadora, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume... pic.twitter.com/v0Bft2fXt2
— 🪔 Fermín Negre 🎏 (@ferminnegre) September 17, 2026
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