martes, 9 de febrero de 2016

REZANDO VOY (S.J)

DE LA CENIZA EL FUEGO - Dolores Aleixandre rscj


Un símbolo para recordarnos: necesitamos cambiar
Un signo para despertarnos: se acerca la Pascua
Una llamada para urgirnos: ¡volved al Evangelio!
Una noticia: de la oscuridad de nuestra ceniza, puedan brotar la vida y la fiesta
Una invitación: dejar que el fuego del Espíritu calcine en nosotras y en la humanidad entera, toda violencia, toda represión, toda prepotencia, todo miedo.
Una convocación al “ayuno”: despojarnos de tanto equipaje inútil, tomar contacto con nuestra pobreza radical
Un horizonte: convertirnos en constructoras de reconciliación y de libertad, compartir sin calcular, llevar en el corazón a quienes viven despojados de lo necesario.
Una certeza: más allá de los tiempos sombríos, la palabra de Jesús promete:“Quien pierda la vida por mí, la ganará”.

MIÉRCOLES DE CENIZA

CUARESMA 2016



...porque vamos demasiado deprisa...
Sí, vamos demasiado deprisa. A veces no tenemos tiempo para nada y no nos damos cuenta de las cosas que suceden a nuestro alrededor, de lo que pasa a aquellos que caminan con nosotros, de la vida... Y se nos pasa todo volando. Así, es imposible darnos cuenta de los signos de Dios en cada paso que damos, ni de a qué nos llama, ni de cómo interviene en nuestra vida a través de la vida de los otros. Vamos demasiado deprisa. Y nos hemos apuntado al carro de la velocidad como medio normal de vida.
...sin tiempo para ver, sentir, abrazar...
Así, poco a poco, vamos perdiendo nuestra capacidad de ver, de sentir, de abrazar. Estamos ciegos, somos insensibles, no nos importan los otros o el Otro (total, con salvarme yo, con que yo tenga, con que yo esté...) Y actuamos, sin quererlo, como el fariseo o el sacerdote que bajaban camino de Jericó, incapaces de ver, cerrados a la misericordia de un Dios misericordia como el nuestro. Necesitamos, en esta circunstancia, algo más...
...necesitamos rePARAR.
Por eso, esta cuaresma, nos propondremos actuar como el Buen Samaritano. Y hacerlo en dos de sus gestos: pararse y reparar las heridas. No será una tarea fácil, pero queremos llenarla de pequeños compromisos que nos ayuden. Los materiales que tienes a tu disposición este año van orientados a eso, precisamente: a ayudarnos a comprender que necesitamos frenar y parar nuestra vida, ponerla en modo "pause" de vez en cuando, para tomar aire, escuchar, y, después, ponernos manos a la obra y actuar. La Misericordia que profundizamos en el lema que va unido a esta campaña, ConDiosMuévete, hay que ponerla en práctica... ¡y qué mejor manera que hacerlo así, deteniendo nuestra vida y sanando las heridas del otro!

El baile de carnaval y cuaresma



Hace poco oí decir: "La cuaresma ha muerto, pero aún nos queda el carnaval". Sin embargo, creo que cuaresma y carnaval son complementarias. Se necesitan una a otra. Muestran, juntas, dos dimensiones de todas las vidas.

TIEMPO, TIEMPO, TIEMPO...

Tiempo de Cuaresma, Año de la Misericordia



Si este año tenemos una llamada especial a celebrar la misericordia del Señor, ¡cuánto más deberemos acercarnos al manantial de la gracia en este tiempo de Cuaresma! La misericordia de Dios se nos ofrece para sentirnos abrazados por Él, y para convertirnos en mediadores de su ternura, de sus entrañas bondadosas. Una referencia que nos ayudará es el acercamiento a las Escrituras, y un modo de hacerlo es seguir cada día las lecturas que nos ofrece la Liturgia.
¡Cómo sobrecogen las parábolas de misericordia que se proclaman durante la cuarentena prepascual, al verse uno mismo reflejado de manera tan directa en sus relatos! ¡Y cómo uno agradece a Dios su paciencia!
No puedo afirmarlo categóricamente, pero sí existencialmente: se crece en entrañas compasivas en la medida en que se ha sido beneficiario de la compasión del Señor. Resuena la sentencia que Jesús le dice al fariseo, en Betania: “Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco” (Lc 7,47).

lunes, 8 de febrero de 2016

REZANDO VOY (S.J)