jueves, 21 de septiembre de 2017

REZANDO VOY

APUNTAR ALTO

Resultado de imagen de Comienza el curso
A
unque ya hace años, no se me ha olvidado la recomendación del entrenador de tiro con arco. Nos dijo “apunten siempre más alto de donde está la diana, porque la flecha que lanzan tiende a bajar durante su recorrido por distintas razones” que nos justificó desde la fuerza del aire y otras que he olvidado. Muchas veces he comprobado que ante cualquier proyecto, hay que apuntar siempre  más alto. Precisamente porque son muchas las capacidades de cada persona y porque no siempre es fácil llevar adelante todas las posibilidades de crecimiento de cada alumno, en educación hay que apuntar y enseñar a apuntar siempre más alto.

Afortunadamente ya es habitual hablar, sin miedo, de excelencia al referirse a la educación. Promoverla es una consecuencia inmediata de la valoración de cada alumno, del respeto a la diversidad y de la consideración de que cada persona posee Múltiples Inteligencias, Competencias y Capacidades peculiares, propias, distintas y  la educación es la que debe facilitarle su pleno desarrollo.

Apuntar alto, educar para la excelencia, supone conocer bien y querer de verdad a cada alumno para saberle ofrecer los recursos educativos que necesita, con tanta amplitud y profundidad como sus Inteligencias y Competencias le permitan. Al estudiar todas las características y posibilidades del cerebro humano, muchas veces se destaca que no desarrollamos todas las posibilidades que ofrece. El profesor es el que sabe ver los grandes objetivos y las mejores posibilidades y es capaz de descubrirlos y valorarlos. Quien se sabe capaz de más y trabaja para conseguirlo fácilmente ayudará a sus alumnos a no quedarse en la mediocridad, a luchar por alcanzar la excelencia.

Cuanto más confíe el profesor en sus alumnos más posibilidades tendrá el alumno de alcanzar la excelencia. Cuán convencido me lo decía un profesor de una escuela en Loum Ville (Cameroun): “Demos oportunidades, porque todo es cuestión de oportunidades” y yo añadiría oportunidades para llegar a grandes objetivos, oportunidades para conseguir los mayores logros, para llegar a la excelencia.

Jesús Maestro conocía tan bien las grandes posibilidades de toda persona que nos pidió que tratáramos de parecernos al Padre, es decir, que apuntáramos a lo más alto, porque hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios. Educar en cristiano es enseñar a apuntar muy alto, es recordar la grandeza de saberse hijo de Dios y comprometerse a dar lo mejor de sí mismo por fidelidad a la propia esencia. El ser humano está llamado a trabajar para acercarse lo más posible a su Modelo, es la hermosa tarea de toda la vida, no nos conformemos con menos.

Montserrat del Pozo


MUSICA CRISTIANA, DE ADORACION INTIMA CON DIOS

PEREGRINO, VIAJEROS Y TURISTAS


Todos los que hemos hecho el Camino de Santiago varias veces en los últimos 30 años, comprobamos el boom que se ha dado en la experiencia. De estar prácticamente abandonada su práctica a ser una de las experiencias preferidas para jóvenes, familias, empresarios, políticos, personas de cerca y de lejos… No sé cuál es la motivación que todas esas personas tienen al salir de casa, con la mochila llena y el calzado nuevo, pero estoy seguro de que todo habrá en la viña del Señor.

Estarán los que actúan desde la fe, dispuestos a caminar como tantos antes que ellos y a encontrarse con Jesús en el camino, al más puro estilo del evangelista Lucas. Estarán los que necesitan soledad, una experiencia de dureza y sufrimiento, medir de lo que son capaces, vivir con cierta inseguridad, probar el sabor del polvo y la humedad de la lluvia… y todo para poner en orden su vida, recordar quiénes son y dar un giro a su existencia. Y, sin duda, también estarán los que lo hagan porque está de moda, porque todo el mundo lo hace, por conocer lugares, porque es un plan chic que da cierto caché… o, tal vez, como sugiere mi amigo Serafín, porque necesitan huir de Dios, de sí mismos o de su realidad, aún sin ellos saberlo muchas veces.

Pero una cosa es tu motivación a la salida y otra distinta es la realidad con la que llegas. Y es el que, al final, tanto unos como otros han salido, han hecho camino, han abierto sus puertas. Y eso siempre puede traer sorpresas. Porque el que salió buscando a Dios puede haberlo encontrado al final o encontrarse con una crisis de fe, simplemente por el hecho de plantearse ciertas cosas. El que salió a buscarse a sí mismo, igual acabó haciendo fotos y huyendo de lo que empezaba a asomarse en el horizonte; y aquel que, huyendo de todo sólo quería darse un paseo fotográfico, igual terminó encontrando a un Dios al que negaba en su partida.

Desde luego, los que no encuentran nada son los que, pensando que nada necesitan, que todo lo tienen, se quedan permanentemente en el lugar en el que están. La seguridad y el miedo son buenos amigos y suelen aliarse para evitarnos pasos hacia lo desconocido. Y así van, de oportunidad perdida en oportunidad perdida. Una pena.

Aleteia.@scasanovam

MÚSICA PARA ORAR

ANTE EL DESÁNIMO ORACIÓN

CADA COMIENZO EMPIEZA CON UN FINAL