jueves, 28 de mayo de 2015

ESPERANZA NO ES OPTIMISMO

Tras el ver y el juzgar, el actuar. Seguimos comentando el documento de la Conferencia Episcopal Española Iglesia, servidora de los pobres. Entramos en la parte práctica del documento, que ofrece ocho propuestas esperanzadoras desde la fe. La palabra clave, me parece, es esperanza. En medio de la crisis y su impacto tan dramático, hablar de optimismo puede ser hiriente, ingenuo o interesado. Pero tampoco podemos caer en el pesimismo, la resignación o el derrotismo. Los obispos, que comparten el dolor de las víctimas, quieren abrirse a la esperanza. Y lanzan para ello ocho propuestas.
[1] Promover una actitud de continua renovación y conversión porque “cada cristiano y cada comunidad estamos llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad”. Esta llamada a cambiar nos afecta a todos, personas e instituciones, y en todos los niveles de la existencia: personales, sociales e institucionales.

[2] Cultivar una sólida espiritualidad que dé consistencia a nuestro compromiso social y evite “disociar acción y contemplación, lucha por la justicia y vida espiritual”. Por ejemplo, “la vivencia del misterio de la Eucaristía, alimento de la verdad, nos capacita e impulsa a realizar un trabajo audaz y comprometido para la trasformación de las estructuras de este mundo”. 
[3] Apoyarse en la fuerza transformadora de la evangelización. “El compromiso social en la Iglesia no es algo secundario u opcional sino algo que le es consustancial y pertenece a su propia naturaleza y misión. El Dios en el que creemos es el defensor de los pobres”. Por ello, “la Iglesia nos llama al compromiso social” sabiendo que éste es “transformador de las personas y de las causas de las pobrezas
[4] Profundizar en la dimensión evangelizadora de la caridad y de la acción social, reconociendo que “el lenguaje que mejor evangeliza es el del amor” y que “nuestra caridad no puede ser meramente paliativa, debe de ser preventiva, curativa y propositiva”.
[5] Promover el desarrollo integral de la persona y afrontar las raíces de las pobrezas, con una batería de medidas que incluye “un Pacto Social contra la pobreza aunando los esfuerzos de los poderes públicos y de la sociedad civil”. Esto supone, entre otras cosas, que “las Administraciones públicas, en cuanto garantes de los derechos, asuman su responsabilidad de mantener el estado social de bienestar, dotándolo de recursos suficientes”.
[6] Defender la vida y la familia como bienes sociales fundamentales. En ese contexto, dicen los obispos: “nos preocupan las desigualdades que sufren las mujeres en el ámbito familiar, laboral y social. Es preciso aceptar las legítimas reivindicaciones de sus derechos, convencidos de que varón y mujer tienen la misma dignidad”. 
[7] Afrontar el reto de una economía inclusiva y de comunión, lo cual implica “superar el actual modelo de desarrollo y plantear alternativas válidas sin caer en populismos estériles”.
[8] Fortalecer la animación comunitaria para que “la comunidad cristiana sea el verdadero sujeto eclesial de la caridad y toda ella se sienta implicada en el servicio a los pobres”, sabiendo además que “la acción social en la Iglesia no es labor de personas inmunes al cansancio y a la fatiga, sino de personas normales, frágiles, que también necesitan de cuidado y acompañamiento”. 
En definitiva, concluyen nuestros obispos, “la caridad hay que vivirla no sólo en las relaciones cotidianas –familia, comunidad, amistades o pequeños grupos–, sino también en las macro-relaciones –sociales, económicas y políticas–“.
DANIEL IZUZQUIZA, entreparentesis

ENSÉÑAME, SEÑOR

Enséñame la humildad y la sencillez
de vivir contento con lo que tengo,
de no querer más, de no esperar más.
Enséñame que solo se vive en cristiano
cuando se tiende la mano al que sufre,
se busca sin fin al perdido y se abre la casa al de fuera.
Enséñame esa ley misteriosa de la vida
de que abrazar lo nuevo exige soltar lo gastado
Y el sonido diferente de la vida solo lo enseña el silencio.
Recuérdame que Dios me quiere
sin límite, sin medida, sin fecha de caducidad.
y que sus abrazos, duran siempre, al menos, tres minutos.
Recuérdame, una y otra vez, que todos somos hermanos,
que no hay extranjero ni asesino
que quede fuera de mi fraternidad.
Recuérdame, en fin, que el paso del tiempo
no gasta las cosas ni mata los sueños
que tienen aroma de eternidad.

Severino Lázaro, 

CON FLORES A MARÍA

Tres regalos de María para este día.  
  • Silencio. Para escuchar contigo, María, la Palabra.  
  • Lo esencialDejar fuera lo superfluo  
  • Interioridad. Donde pasan las cosas de mucho secreto entre Dios y el alma.

CARTA ABIERTA A LOS JÓVENES NO CREYENTES

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¿De qué eres esclavo? ¿La droga te puede, el alcohol te domina, el apego afectivo te ha hecho depender del otro como de un respirador? Hoy puedes ser libre, pues para eso murió Cristo, para hacerte libre, para que  no haya nada ni nadie que pueda volver a esclavizarte nunca más… NUNCA, ¿LO OYES?

Nada pierdes con ensayar su amor. Vale la pena un acto de confianza plena en alguien que te ha amado tan gratuitamente, tan mortalmente.
Y hoy confieso que si Jesús es una fantasía es la más bella de todas y no quiero despertar nunca de este hermoso sueño, que se ha vuelto mi esperanza. No quiero como muchos, amanecer pensando en lo pesado de la vida sino en lo maravilloso que es vivir para Él y por Él del modo como ha vivido por mí.
¿No crees? Dios no tiene problemas con los que no creen pues no son culpables de eso; el problema está cuando cierras tu mente a la verdad, a evolucionar, a crecer, a creer que el cerebro es un monolito que sólo puede grabar interminables conceptos escolares. Nada pierdes con Jesús, nada quita, todo lo da. Es maravilloso enamorarse de él. Cuando eso sucede ya no llamaremos amor a cualquier cosa que quieran ofrecernos como el oropel.
Quienes conocen su amor, ya no se contentan con migajas. No hemos sido creados para escarbar en los contenedores de basura para extraer los afectos que cada quien desperdicia de sí mismo. Jesús no es “sobras” es plato fuerte. 
Aleteia

MONSEÑOR ROMERO HOY NOS INTERPELA


A lo largo de los años es mucho lo que se ha escrito sobre Monseñor Romero. Hoy, dejemos que sea él el que nos interpele el corazón desde lo que el Señor le puso en lo más profundo de su ser:

"José y María eran pobres, pero qué pobreza más santa, qué pobreza más digna. Gracias a Dios tenemos pobres también de esta categoría entre nosotros. Y desde esta categoría de pobres dignos, pobres santos, proclama Cristo: Bienaventurados los que tienen hambre, bienaventurados los que lloran, bienaventurados los que tienen sed de justicia.

Desde allí clama la Iglesia también, siguiendo el ejemplo de Cristo, que es esa pobreza la que va a salvar al mundo. Porque ricos y pobres tienen que hacerse pobres desde la pobreza evangélica, no desde la pobreza que es fruto del desorden y del vicio; sino desde la pobreza que es desprendimiento, que es esperarlo todo de Dios, que es voltearle la espalda al becerro de oro para adorar al único Dios, que es compartir la felicidad de tener con todos los que no tienen, que es la alegría de amar" Homilía 11 de septiembre de 1977.

LO QUE EL ESPÍRITU SANTO HIZO... Y SIGUE HACIENDO

Dios se derrama en cada uno, toca a cada uno, allí donde está su herida, su anhelo más profundo, su nostalgia, su miedo, su sueño

Cambió su corazón. Modeló su corazón según el de Jesús.

Empezaron a realizar sus mismas obras. Curaban, salvaban, abrazaban. Hablaban de Él, eran perseguidos como Él. Se fiaban del Padre como Él. Realmente parecían otros. El Espíritu lo llenó todo.

Dios vuelve hoy a descender. Vuelve a venir. Vuelve a irrumpir en la vida del hombre, porque nos ama. Tanto nos ama Dios que vieney se queda. Se hace carne para caminar a nuestro lado. Ahora en su Espíritu nos sostiene y llena de ardor nuestro corazón a veces muerto.

Me enseña a amar. Me enseña a ser niño. Me empuja como el viento cuando me encierro, cuando me anquiloso o mi barca se encalla en las rocas de mi dureza y mi egoísmo. Dios es el viento de mi vida, que barre lo feo y lo impuro, la envidia, la sensación de tristeza y de víctima. Es la luz que necesito cada día en las encrucijadas. 

Le pido que me llene, que llegue a todos esos rincones de mí donde hay oscuridad, donde hay durezas, donde no está Dios. Le pido que transforme mi corazón según el de Jesús. Que me regale sus sentimientos de hijo, de misericordia, de ternura, de comprensión, de donación. 

Que haga mi vida semejante a la de Jesús. Que sople dentro de mi corazón su aliento cuando me encierre, que me dé vida cuando quiera tirar la toalla, que me dé esperanza cuando llegue a pensar que no merece la pena. 

Aleteia

FRANCISCANOS EN TIERRA SANTA, CANDIDATOS AL PRINCESA DE ASTURIAS 2015

franciscans in holy land
La Federación Española de Banco de Alimentos ha presentado a los Franciscanos en Tierra Santa como candidatos al Premio Princesa de Asturias de la Concordia, que se falla en España.

“Viene motivada por la necesidad de otorgar un justo reconocimiento a su presencia y labor durante ocho siglos en aquellas tierras de Oriente Medio”, explican, argumentando cómo los Franciscanos han permanecido allí desde el siglo XIII hasta la actualidad, para custodiar los Santos Lugares, ayudar a los más necesitados, y actuar como portavoces de reconciliación y de paz en zonas de permanente conflicto.
En su candidatura se ofrece su historia, la que muestran “impresiona e impacta”: “Allí han permanecido superando guerras, sufriendo persecuciones y martirios, solventando divergencias culturales, para ayudar a los más necesitados, sin distinción de ideologías o religión”.
Destacan su saludo internacional de Paz y Bien, así como su relación con España y la gran ayuda que siempre les ha otorgado el Rey: “como agradecimiento a esa ayuda y a la gran presencia de misioneros españoles desde hace siglos, se concede al Rey de España el honor de llamarse Rey de Jerusalén”.

Cuatro son las obras, que destacan en su candidatura: 

1. Conseguir trabajo para los cristianos
2. Distribuir medicinas y alimentos a la población local, no sólo la cristiana sino también la musulmana
3. Crear escuelas, orfanatos y asilos
4. Edificar viviendas y proporcionar alquileres para que las familias más pobres vivan en condiciones dignas
El Banco de Alimentos de España destaca su compromiso en Jerusalén, con el alojamiento de 440 familias en sus viviendas y su trabajo en Betania, Betfagé, Belén y Hebrón. 
Allí han establecido 16 escuelas para más de 10.000 alumnos y se han creado 800 puestos de trabajo. Así mismo, existen 5 casas de hospedaje, tres residencias de la tercera edad y dos casas de acogida para niños y huérfanos, además de bolsas y becas de estudio de escolares y universitarios. 
Terminan su propuesta afirmando que los franciscanos son “puente de unión y conexión entre religiones” e “impulsan la concordia y el abrazo fraterno entre palestinos e israelíes, y apelan, desde hace milenios, a la armonía y unidad entre diferentes comunidades”.

Desde change.org se ofrece un espacio para que la gente pueda unirse y apoyar esta candidatura.
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