VIERNES, 2 DE ENERO DE 2026. San Juan
(1,19-28):
ALLANAD EL CAMINO
DEL SEÑOR
Ante las preguntas que le hacen los sacerdotes y levitas sobre su propia identidad,
Juan responde: "Yo no soy el Mesías". Le preguntaron: ¿Entonces, qué?
¿Eres Elías? El dijo: No lo soy. ¿Eres tú el Profeta? Respondió: No. Y le
dijeron: ¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han
enviado, ¿qué dices de ti mismo? El contestó: Yo soy la voz que grita en el
desierto: Allanad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías". Hay
que reconocer que de Juan el Bautista podemos aprender siempre, en cualquier
tiempo litúrgico. También el tiempo de Navidad. En el Evangelio de hoy, Juan
contesta sin reserva a las diversas preguntas que le hacen con sentido de
acusación. Al preguntarle, ¿quién eres? significa realmente esto: ¿Por qué
obras independientemente del sanedrín? Juan deja muy claro que él no es el
Mesías, ni Elías, ni el Profeta. El Bautista es consciente de su misión: ser la
voz que llama a la conversión, para preparar el camino al Mesías. La persona de
Juan desaparece ante la misión que desempeña. Así debiera ser todo predicador,
la voz que prepara la venida del Señor. Juan acepta con todas las
consecuencias, hasta el martirio, la voluntad de Dios sobre él. ¡Qué lección
nos da a cada uno de nosotros! Hemos de ser con toda nuestra persona lo que
Dios quiere de nosotros.
