Recibir a Jesús nunca fue fácil. También José y
María tuvieron sus dudas. La razón es que de vez en cuando cambia algunos de
nuestros planes y expectativas. Sin embargo se dejaron conducir por el ángel
(Mt 1, 19-20; Lc 1, 34-34).
Durante este adviento utiliza algunos ratos de tu
oración habitual para presentar aquello que te cuesta aceptar de Jesús, aquello
que trae Jesús consigo en sus palabras o acciones y no sabes cómo acoger o no
quieres acoger. Pide la intercesión de José y María para que su humildad ante
Dios y su coraje confiado te ayuden a recibir al Salvador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario