Todo empieza
con una conmoción en la vida de María. Dios envía a su Hijo y escoge una
pequeña hija de Israel. ¿Quién lo podía esperar? No solo que Dios mismo la
visite, sino que la elija, que la halle digna de si y que la encargue una misión
de consecuencias universales....
Escucha las
palabras del ángel e intenta imaginar la conmoción de María de la que habla el
evangelista Lucas: Alégrate, María. El Señor está contigo, te llena de su gracia.
Darás a luz un hijo que será llamado Hijo del Altísimo.
Ahora deja
que María te recuerde que tu propia vida es el seno que Dios elige para habitar
hoy en el mundo, que te ha elegido para llenarte de su gracia y para dar a luz
a su Hijo en este hoy que es el tiempo de tu vida. Déjate conmover por
la presencia de este ángel que hoy es María para ti y que te repite: No tengas
miedo, alégrate, el Señor está contigo.
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