NOS ACERCAMOS A MARÍA

Nos acercamos en estos días a María para empaparnos de la pasión de amor que Dios nos tiene. Jesús es el Dios con nosotros. ¡Qué admirable cercanía! ¿Hay algo más bello y grande en esta vida? No estamos solos, no estamos perdidos en el mundo. Una corriente de amor, que atraviesa el tiempo y el espacio, viene a nuestro encuentro; y nosotros le ponemos nombre: Jesús. ¿Qué puede ser una Navidad sin nombrar a Jesús? “Nuestra tristeza infinita solo se cura con un infinito amor” (Papa Francisco). Al orar, recordamos este amor de Jesús que nos abraza y llega hasta donde nadie puede llegar; eso nos mueve a amarlo más.

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