TÚ DÉJALO TODO...
Hoy contemplamos el cuadro en el que Caravaggio ha representado la vocación de San Mateo.
Jesús entra en su oficina, le mira de lejos, y dirige hacia él su dedo índice, como Dios hace con Adán, en el fresco de la bóveda de la Capilla Sixtina.
Mateo alza la vista y descubre la mirada de Jesús. Su mano izquierda siga apoyada en las monedas que ha cobrado.. Pero apoya su mano derecha sobre el pecho, como asombrado de que la llamada del Maestro se dirija precisamente a él.
Al recorrer este cuadro,contemplamos al Señor que nos invita a dejar todo para seguirle.
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