Las Carmelitas
Descalzas charlan con el Papa y transmiten su cercanía y cariño a los
habitantes del pueblo
El papa Francisco ha vuelto a llamar a la comunidad de las Madres
Carmelitas Descalzas de Lucena, en Córdoba (España), el sábado 2 de agosto por
la tarde. En esta ocasión, el Papa ha enviado su "cariño, cercanía y
recuerdo afectuoso" al pueblo de Lucena. Este convento, situado al sur de
España, se hizo famoso en todo el mundo, cuando el pasado 31 de diciembre, el
Santo Padre les dejó un mensaje en el contestador automático del teléfono.
"¿Qué estarán haciendo
estas monjas que no pueden atender? Soy el papa Francisco y quería saludarlas
en este fin de año. Voy a ver si más tarde las puedo llamar. Que Dios les
bendiga". Fueron las palabras que el Pontífice dejó en el buzón de voz.
En esta
ocasión, sí respondieron en el instante en el que sonó el teléfono y pudieron
conversar con el Papa durante 40 minutos. Francisco pidió a las Carmelitas que
transmitieran sus palabras a los sacerdotes de la localidad, para que éstos las
difundieran en las eucaristías del fin de semana. Sor Adriana de Jesús
Resucitado, la priora del convento, y otras dos de las religiosas, también son
argentinas y conocen desde hace 15 años a Bergoglio.
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