El Salvador: La policía
detiene a un religioso español que reinserta pandilleros
La Policía
de El Salvador detuvo ayer miércoles al sacerdote español Antonio Rodríguez, un
religioso activo en el proceso de reinserción social de pandilleros en el
país. El padre Toño, como se le conoce en el ambiente de las
pandillas, está acusado de introducir objetos ilícitos en cárceles salvadoreñas
y por presunta complicidad con el líder de una banda que ha ordenado
homicidios.
El sacerdote pertenece a la congregación de los pasionistas y ha desarrollado
planes de reinserción de miembros de pandillas y proyectos de prevención para
erradicar una de las lacras más profundas de El Salvador, el pandillerismo.
El pandillerismo: una lacra que arrasa con todo
Entre otras de sus actuaciones, el padre Rodríguez ha sido de los que han
apoyado la tregua y el pacto de no violencia entre las maras, pandillas que
libran encarnizadas luchas por territorios. Algunos líderes de pandillas que
operan en el país, entre ellas la Mara Salvatrucha (MS-13) y su rival el Barrio
18, intentan mantener a flote desde marzo de 2012 una frágil tregua de no
agresión para disminuir los altos índices de homicidios en el empobrecido país
centroamericano.
"El tráfico ilícito el mismo código penal lo establece a un centro
penitenciario e incluye todos aquellos objetos que de acuerdo a la ley sean
prohibidos como teléfonos celulares, accesorios de los mismos, tarjetas
SIM", apuntó Landaverde.
El funcionario vinculó al sacerdote español con José Timoteo, alias “El Chori”
Mendoza, líder de la mara Barrio 18, actualmente preso en la cárcel de
Cojutepeque. Barrio 18 es una de las principales pandillas, quien ha ordenado
homicidios en el departamento de La Unión, al oeste de El Salvador.
"Conforme que la investigación (sobre los homicidios) avanza, se conocen
nuevos hechos (...) la relación que ya se adujo con la participación del señor
Antonio Rodríguez", ha añadido Landaverde.
El religioso fue capturado esta madrugada en un control policial mientras se
conducía hacia su vivienda al norte de la capital, en la ciudad de Mejicanos.
El religioso se encuentra detenido en la División Central
de Investigaciones de la policía, donde ha sido asistido por el
cónsul de la embajada española en el país y miembros de la procuraduría para la
defensa de los Derechos Humanos.
Tiene que ver con su trabajo de defensa de los DH
El padre Toño es párroco de la Iglesia San Francisco De Asís, de Mejicanos, un
populoso municipio ubicado en la periferia norte de la capital, donde
desarrolla trabajos de reinserción de pandillas. Su captura se
realizó con órdenes de la Fiscalía General de la República, que encontró
elementos suficientes para ordenarla.
Ramírez Landaverde dijo que la captura del padre Toño se hace en el marco de
una investigación de "estructuras de pandillas que operan en la zona
oriental del país, principalmente en (el departamento) La Unión",
fronterizo con Honduras. Agregó que se le atribuye "la introducción de
objetos ilícitos a centros penales" y se le relaciona a la investigación
de estructuras de pandillas.
El jefe fiscal de la zona oriental del país, Germán Arriaza aseguró que
"el "Chori" tiene comunicación directa con el padre Toño a fin
de que esta persona introduzca objetos ilícitos a centros penales,
particularmente en el de Izalco y el de Cojutepeque", donde guardan
prisión miembros de la pandilla Barrio 18.
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