También el continente digital es un lugar en que transparentar el Evangelio. Es el lugar en el que todos caben, sin muros, ni fronteras. Es el lugar en el que claman todas las voces que quieren ser escuchadas, en el que a los ecos se les llama retweets, en el que la verdad y la mentira se propagan a la velocidad de un “click”. Es el lugar en el que conviven informadores, buscadores, sembradores, recolectores, pierde-ratos… Hay hasta trolls. Y a ese lugar también Cristo quiere llegar.
Bonito, pero… ¿Cómo puedo transparentar a Cristo en internet? Fácil. Igual que en cualquier otro sitio. Lo primero es que Cristo sea el centro desde el cual mueves tu vida. Nadie da lo que no tiene. Y hablar de Dios sin que Dios esté en el origen termina llevando a cera en esa incoherencia pesadumbrosa de vida no correspondida que no atrae. En las redes sociales se pueden conocer los corazones de las personas, amigo lector. Lo tweets que escribimos, los retweets que hacemos y los favoritos que marcamos dicen muchísimo más de nosotros mismos de lo que podemos llegar a pensar. Si Cristo está en el origen de tu vida, todo lo que hagas irá remitiendo a Él. También en internet. Como dije, ¡apasionante!
¡Hasta otra entrada, amigo lector! Dios te bendiga.
@PatxiBronchalo-imisión
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