
Así es tu ser, fidelidad, porque es eterna tu misericordia. Y aunque nuestra infidelidad sea perpetua, tú permaneces fiel, porque no puedes negarte a ti mismo. Y esta seguridad es la que da la posibilidad de acercarme de nuevo a ti, una y otra vez, para recibir de ti la gracia y la paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario