¿Dónde tienes hoy tu tienda, Señor? Una tienda pequeña, no un gran palacio ni un edificio inmenso. Un lugar cercano, cotidiano y asequible. ¿Dónde está hoy tu tienda? Seguro que hay personas, lugares e historias de mi vida diaria en las que tú estás presente. Seguro que hay gestos, y sombras, luces y destellos que me hablan de ti.
Señor, mi Dios, Navidad es la promesa de que tú estás cerca, tal vez en silencio, pero siempre cerca, a mi alcance. Dame ojos para ver, oídos para oír, fuerza para buscar y pies para caminar, tras tus huellas. También hoy.
Siempre.. siempre, a cada segundo, en cada respiro, en cada palabra, en cada silencio, y mientras vivas tu vida, lejos seguiré pensándote, seguiré sintiéndote, cerca, tan cerca, decime alguna vez si quieres verme de nuevo, si quieres volver a sentirme, si quieres volver a pensarme.
Mientras tanto, seguiré pensándote, seguiré amándote, seguiré buscándote, seguiré sufriendo, seguiré esperando, y seguiré siguiéndote.
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