UN PESEBRE EN NUESTRA VIDA



Nadie está exento de que Jesús nazca en su vida, o al menos, por cuestión de espacio. ¿Quién no tiene un su vida un pesebre, una zona sencilla y pobre, un lugar frío y sin alumbrar, en la que, o bien todo se amontona desordenado, o bien nadie visita y se mantiene deshabitada y vacía durante tiempo, y tiempo,...? Si algún día eso dejara de existir en nuestra historia y en nuestro mundo, quizá Jesús nacería en nuestros hoteles y espacios de resplandor. Mientras tanto, mejor acomodar nuestro pesebre, porque es allí donde va a desear encarnarse....

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