¡RESURRECCIÓN YA!


¿Cuándo voy a empezar a vivir resucitado? ¿Tengo que esperar a morir para asomarme a tu gloria? ¿Es el único paso posible? Tal vez, pero, por otra parte, ¿no hay en la vida muchas cosas pequeñas –o inmensas– que van muriendo y naciendo de nuevo, distintas, mejores, reconciliadas? ¿Y no hay sepulcros esperando vaciarse?

 En mí y en otros. La vida ya está llamada a ser pascua, a vivirse en esa tensión insalvable entre la entrega y la acogida, el dolor y la dicha infinita, la vida entregada y la VIDA recibida…

Pastoralsj

Comentarios