YA ESTABAS AQUÍ...


Dicen que vienes, 
y siempre es tiempo, 
pues te esperamos en la tierra sedienta de milagros, 
en la duda que nos muerde, 
en el sollozo ajeno que estremece e inquieta. 

Te esperamos en el fracaso que nos derriba, 
y en el triunfo (que no nos vuelva islas distantes), 
en el perdón que se nos escapa, 
en la calma que no alcanzamos. Te acercas en el vendaval que a veces nos sacude,
 en el arrumaco que nos aquieta. 

Te nos llegas, sorprendente. 
Desbordas nuestra espera de palabras nuevas con respuesta eterna. 
Y estás muy dentro y muy fuera. 
Vienes volviéndolo todo del revés,
 puerta imprevista a un cielo de pobres y pequeños.

Hombro en que se recuestan los heridos, 
los culpables, los enfermos. 
Ya, Señor, 
Dios-con-nosotros, 
Dios nuestro.

Pastoralsj  

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