UN EVANGELIO APASIONANTE


A veces lleno la vida de argumentos, palabras, teorías, doctrinas, ideas… sobre todo. Sobre Dios, sobre mí, sobre lo que hago o lo que quiero hacer, sobre mis gentes… pero cuando dejo el corazón desnudo, allá donde las palabras ya no saben pronunciarse, allí siguen latiendo el calor, la pasión, el desasosiego, el miedo, la dicha, el temblor… Y tú me hablas también en ese lenguaje.

Pastoralsj

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