Se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:
— Teología de andar por casa (@teologiadapc) February 11, 2024
«Si quieres, puedes limpiarme».
Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:
«Quiero: queda limpio».
La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. (Mc 1, 40-45) #EvangelioDelDía #PalabraDeDios #TiempoOrdinario pic.twitter.com/klaD5ReI3F
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