María supo acoger la Palabra de Dios; también supo esperar,¿cómo vivió aquellos meses, y las últimas semanas en la espera de su Hijo? Sólo por medio de la oración y de la unión con Dios podemos hacernos una idea de lo que vivió en su interior. María vivió con intensidad ese acontecimiento que transformó su existencia de manera radical. Con su Sí engendró la Hijo de Dios, al que había concebido desde la fe.
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