Dios habla suavemente en mi silencio
Mientras los fuertes ruidos exteriores de mi entorno y los fuertes ruidos
interiores de mis temores sigan manteniéndome lejos de ti, ayúdame a confiar en
que aún estás allí, incluso cuando yo no pueda oírte.
Dame oídos para escuchar tu suave voz diciendo:
“Ven a mí tú que estás agobiado, y yo te daré descanso…pues soy manso y
humilde de corazón.” Quiero que tu voz, Señor, me guíe cada día
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