LOS TIEMPOD DE DIOS



Todo tiempo tiene su afán. El invierno y el verano, el trabajo y el descanso, los esfuerzos y el reposo, la pasión y la calma, el deseo y los proyectos. Y Dios va haciéndose presente, tocando nuestros tiempos y nuestros ritmos, iluminando las dinámicas que articulan las vidas. Es el Dios presente del día a la noche, de la infancia a la ancianidad, a través de los días, los años y los siglos. El Dios que nos conoce desde siempre. Y que hoy nos invita a reír, a soñar y a vivir....

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